Pizza de hojaldre con chistorra y huevo, para días amorosos.

Pizza de hojaldre con chistorra y huevo, para días amorosos.

Siempre estoy pensando en comida. Mis pensamientos sobre comida llegan a niveles insospechados. Sólo hay que ver mis fotos en Instagram; la mayoría son de comida o de cosas relacionadas con la comida 😛

Realmente me gusta mucho tanto comer como cocinar y sobretodo variar en lo que como, por eso siempre estoy mirando y rebuscando recetas nuevas o cosas nuevas a probar. Tampoco busco intensivamente, pero al seguir varios blogs de cocina, pues me van llegando recetas chulas.

Y un día me encontré con esta receta, de Las Recetas de MJ. La podéis ver aquí. He seguido cada uno de los pasos. Nada más verla pensé, “Es perfecta para mi niño”. Le encanta el hojaldre, le encanta la chistorra, le encanta la pizza y también el huevo. ¿Qué puede fallar? Pues la respuesta es clara: nada.

No suele prestar mucha atención mientras estoy cocinando, y cuando saqué del horno esta pizza, se quedó patidifuso, casi le da algo de la emoción. Así de expresivo es mi Mixto 🙂

Es una receta súper fácil y sencilla. La podría haber clasificado en “Días en los que te faltan horas”, pero en esencia, hice la receta pensando en mi amor, así que pega más en este momento.

INGREDIENTES:

Para días “ñoñosos”.

  • 1 lámina de hojaldre redondo o cuadrado. (Yo usé cuadrado)
  • Tomate frito.
  • Media chistorra.
  • 2 huevos.
  • Mozzarella.

Precalentamos el horno a 180ºC arriba y abajo.

Forramos la bandeja del horno con papel de horno. Extendemos la lámina de hojaldre en la bandeja.

Pintamos el hojaldre con el tomate frito al gusto, como si fuera una pizza. Yo le puse bastante porque me encanta el tomate y, a mi gusto, cuanto más, mejor.

Cortamos la chistorra en trocitos pequeñitos y los repartimos por la masa.

Por último cubrimos bien con mozzarella por todo el hojaldre.

Metemos la pizza en el horno y después de 15 minutos aproximadamente, o cuando veáis que está casi hecha, abrimos el horno, cascamos los dos huevos encima de la pizza y dejamos en el horno unos minutos más, hasta que veamos el huevo hecho a nuestro gusto (o hecho o poco hecho).

Y listo! Yo no me lo llevé para el tupper, pero se puede llevar perfectamente o en un tupper o envuelto en papel de aluminio.

¿Fácil o no? ¡Animaros a probarla porque está riquísima!

Ensalada mexicana, para días de celebración.

Ensalada mexicana, para días de celebración.

El año pasado celebramos nuestra tradicional fiesta de Halloween con unos buenos amigos, y ese año nos tocaba a nosotros prepararla en casa, así que decidí buscar ideas varias en internet para hacer comida acorde con la fiesta.

Encontré varias recetas y una de ellas es esta que traigo hoy, que ya se ha convertido en una receta muy habitual en casa, ya que nos encanta y queda buenísima. En la página donde la encontré la llaman “Ensalada Monstruosa”, pero yo le he cambiado el nombre y la he bautizado como “Ensalada Mexicana”, ya que cuando la preparamos normalmente, no le hacemos los ojos como en la receta original, por lo que deja de ser monstruosa. Y la receta la he adaptado un poco a mi gusto.

Por otra parte, he cambiado la categoría anteriormente llamada “Días cumpleañeros” por “Días de celebración”, ya que creo que es más versátil que la categoría anterior.

INGREDIENTES (para 2-4 raciones):

Para días con invitados.

  • 400-500 gr. de solomillo de pollo.
  • Tomate frito.
  • 1 bolsa de nachos.
  • Queso rallado.
  • 1 sobre de condimento para burritos. (Yo usé el de Hacendado)
  • Lechuga variada.
  • 1 cebolla pequeña.
  • 1 tomate.
  • 2 jalapeños o guindillas en vinagre.
  • 2 yogures naturales.
  • Aceite, sal, pimienta y perejil.

Primero de todo, precalentamos el horno a 170º.

Mientras, salpimentamos el pollo y cortamos con la ayuda de unas tijeras, a trocitos pequeños y alargados.

En una fuente apta para horno, extendemos los nachos y espolvoreamos el queso rallado por encima. Metemos en el horno y vamos controlando hasta que veamos el queso rallado fundido. Sacamos y reservamos.

En una sartén, doramos el pollo. Cuando veamos que empieza a coger color, añadimos tomate frito al gusto y un poco de condimento para fajitas, también al gusto. Yo suelo echar bastante de las dos cosas, porque me encantan. Dejamos unos 10-15 minutos, removiendo de vez en cuando.

Una vez tengamos lista la carne, la repartimos por encima de los nachos con queso. Cubrimos con lechuga variada y repartimos por encima los tomates cortados en medias rodajas, la cebolla cortada en juliana y los jalapeños o guindillas en trocitos pequeños.

En un bol, echamos los dos yogures naturales, añadimos un chorro de aceite, perejil y sal y mezclamos muy bien hasta que se integre todo.

Por último, añadimos la salsa de yogur por encima de nuestra ensalada y lista para servir y comer.

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Nos la podemos llevar para el tupper, aunque no lo recomiendo mucho, ya que nos la tendríamos que comer fría. Yo siempre lo he comido en casa.

¡Espero que os haya gustado!

Empanadillas de pollo, para días amorosos.

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Un día comiendo empanada de pollo en casa, mi niño me dijo que estaba muy rica, pero que él prefiere empanadillas. Según él están más buenas.

A mi parecer, no cambia mucho, quizá un poco en la masa, aún así como mi niño quería empanadillas, empanadillas que hice.

Cuando le digo que voy a hacer empanadillas, sean de lo que sean, se pone contentísimo y nervioso a la vez. Yo creo que se le acelera el corazón y todo. ¡Le encantan!

En esta ocasión, aproveché el relleno que me sobró de la empanada de pollo y que guardé en un tupper y congelé.

La receta en si es la misma que la que ya publiqué de Empanada de Pollo, ya que el relleno es el mismo, sólo cambia la masa, así que la copio y la modifico un poco.

Evidentemente la clasifico en días amorosos, porque cuando hago empanadillas, siempre las hago pensando en lo mucho que le gustan al niño.

INGREDIENTES (para 16 empanadillas):

Para los días caprichosos de quién más quieres.

  • 1 paquete de obleas para empanadillas. Yo usé de La Cocinera.
  • 150-200 gr. de carne de pollo (Yo usé solomillo de pollo).
  • 1/2 pimiento rojo.
  • 1/2 cebolla.
  • 1/2 pimiento verde grande o 1 pequeño.
  • 1 tomate maduro.
  • Tomate frito.
  • 1/2 vasito de vino blanco.
  • 2 huevos duros.
  • 1 huevo batido.
  • Aceite, sal y pimienta.

Lo primero que hacemos es picar las verduras (pimiento rojo, pimiento verde, cebolla y tomates) en cuadraditos pequeños tirando a medianos.

Ponemos agua a hervir con un chorro de aceite junto con los huevos, para hacer los huevos duros.

Una vez cortada la verdura, en una sartén con un chorro de aceite, rehogamos la verdura con una pizca de sal, y vamos removiendo de vez en cuando, hasta que esté tierna.

Mientras se hace la verdura, cortamos el pollo con la ayuda de unas tijeras, en tiras pequeñas o cuadrados y salpimentamos.

Cuando la verdura esté casi hecha, añadimos el pollo y removemos para que se dore. Rectificamos de sal y pimienta.

A continuación, ponemos el vaso de vino blanco y subimos un poco el fuego, para que se consuma más rápido y removiendo, para que no se pegue. No hay que dejar que se consuma del todo el vino, más o menos cuando se haya consumido la mitad, añadimos el tomate frito, mezclamos, y bajamos el fuego a fuego medio-bajo. Dejamos que haga chup-chup hasta que veamos que la mezcla sea consistente, no tan líquida como después de echar el tomate.

Precalentamos el horno a 200ºC.

Retiramos del fuego. Picamos los huevos duros, añadimos al relleno y mezclamos bien.

Forramos la bandeja del horno con papel vegetal o de horno. Rellenamos las obleas con el relleno y las vamos colocando en la bandeja dejando separación entre ellas. No hay que poner mucha cantidad, porque si no se nos saldría por los lados y no quedarían bien cerradas. O si las rellenamos demasiado, cuando las horneemos, se pueden romper por la superficie. Lo que hago yo es poner una bolita justo en el centro y dejar la misma distancia en los bordes, doblar, apretar primero con la yema de los dedos los bordes para que queden bien sellados, y a continuación con un tenedor, para que quede bien cerradito. Y así con las 16.

Una vez las tengamos, batimos un huevo y pintamos las empanadillas. Las metemos en el horno y cuando estén doraditas, las sacamos. ¡Y listas!

Calamarcitos en salsa, para días “me como el mundo yo solit@”.

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La receta de hoy me gusta mucho, demasiado diría yo.  Supongo que es porque lleva tomate, y ya sabéis, todo lo que contenga tomate en cualquiera de sus variantes, me vuelve loca. Y calamarcitos, mmm. ¡Me encantan! 🙂

Y como me gusta tanto, lo he clasificado en Días “me como el mundo yo solita” , porque este plato me transmite buen rollo y  energía y si lo hago, es porque estoy de buen humor. Además, es súper sencilla de hacer.

Hoy no me enrollo tanto y voy al lío.

INGREDIENTES (para 2-3 raciones):

Para aquellos días en los que nada se te resiste.

  • 500 gr. de calamarcitos.
  • 1 cebolla.
  • 1 ajo.
  • 1 vasito de vino blanco.
  • Tomate frito.
  • Aceite, sal, pimienta y una pizca de azúcar.

Lo primero de todo es limpiar bien los calamares. Yo en mi caso los compro congelados y hay que limpiarlos. Si los compráis directamente en la pescadería, podéis pedir que os los limpien. Salpimentamos y reservamos.

Una vez limpios, picamos la cebolla y el ajo, bien picaditos.

En una sartén honda, añadimos un chorro de aceite, ponemos la cebolla y el ajo y dejamos que se poche, removiendo de vez en cuando. Cuando veamos la cebolla lista, ponemos los calamares y mezclamos un poco. Cuando empiecen a cambiar de color los calamares, añadimos el vino blanco y dejamos a fuego fuerte, hasta que reduzca hasta la mitad. Una vez reducido, agregamos el tomate frito y una pizca de azúcar y bajamos el fuego a medio-lento.

Dejamos que haga chup-chup unos 8-10 minutos, removiendo de vez en cuando.

¡Y ya tenemos listo el plato! Para acompañar pan, mucho pan, para dejar limpito el tupper o el plato.

Empanada de pollo, para días “me como el mundo yo solit@”.

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Siempre me ha gustado mucho la empanada gallega. Evidentemente, ni por asomo me sale tan bien, pero pensando pensando un día, decidí innovar y hacerla de pollo, que es la carne que más solemos tener en casa.

Se pueden hacer de muchas cosas, ya iré subiendo más recetas de empanada, pero una de mis favoritas es ésta, la empanada de pollo.

Yo suelo usar solomillo de pollo, pero se puede usar cualquier tipo de carne de pollo, como por ejemplo carne sobrante de pollo de un caldo o pechuga.

Hoy inauguro un nuevo momento en el blog, Días “me como el mundo yo solit@”. A esto me inspira esta receta, a que después de comerla me siento con fuerzas para afrontar cualquier cosa. Suelo hacerla para animarme a mi misma, ya que me gusta mucho. Y después de lo que acabo de decir, no penséis que estoy loca (bueno, un poco sí), sólo que casi siempre estoy pensando en comer, qué le voy a hacer…

Empiezo con la receta, que si no, estaría todo el día contando mi vida. 😛

INGREDIENTES (para 1 empanada mediana):

Para días en los que quieres llegar muy muy lejos.

  • 2 trozos de masa quebrada congelada , la que no sube (Yo usé la de Hacendado).
  • 400- 500 gr. de carne de pollo (Yo usé solomillo de pollo).
  • 1 pimiento rojo.
  • 1 cebolla.
  • 1 pimiento verde grande o 2 pequeños.
  • 2 tomates maduros.
  • Tomate frito.
  • 1 vasito de vino blanco.
  • 3 huevos duros.
  • 1 huevo batido.
  • Aceite, sal y pimienta.

Lo primero que hacemos es picar las verduras (pimiento rojo, pimiento verde, cebolla y tomates) en cuadraditos pequeños tirando a medianos. Después sacar la masa quebrada del congelador, para que se vaya descongelando a temperatura ambiente.

Ponemos agua a hervir junto los huevos, para hacer los huevos duros.

Una vez cortada la verdura, en una sartén con un chorro de aceite, rehogamos la verdura con una pizca de sal, y vamos removiendo de vez en cuando, hasta que esté tierna.

Mientras se hace la verdura, cortamos el pollo con la ayuda de unas tijeras, en tiras pequeñas o cuadrados y salpimentamos.

Cuando la verdura esté casi hecha, añadimos el pollo y removemos para que se dore. Rectificamos de sal y pimienta.

A continuación, ponemos el vaso de vino blanco y subimos un poco el fuego, para que se consuma más rápido y removiendo, para que no se pegue. No hay que dejar que se consuma del todo el vino, más o menos cuando se haya consumido la mitad, añadimos el tomate frito, mezclamos, y bajamos el fuego a fuego medio-bajo. Dejamos que haga chup-chup hasta que veamos que la mezcla está espesa, no tan líquida como después de echar el tomate.

Precalentamos el horno a 200ºC.

Retiramos del fuego. Picamos los huevos duros, añadimos al relleno y mezclamos bien.

A estas alturas, la masa ya estará blandita y manejable, así que forramos el horno con papel vegetal o de horno y ponemos una de las piezas de masa. Yo no suelo alisarla con el rodillo, pero lo podéis hacer si queréis para agrandarla un poco.

Colocamos el relleno en el centro de la masa, formando como un rectángulo más pequeño que la masa, es decir, dejando libres unos bordes gruesos.

Tapar la masa con un trozo un poco más grande que el cuadrado de masa. Doblar los bordes, como enrollándolo hacia el centro. Yo además, después de enrollarlo, chafo con un tenedor todos los bordes. Hacer una cruz en medio de la empanada, para que respire.

Batir en un bol pequeño el huevo y pintar la empanada.

Poner en el horno y sacar cuando esté dorada, así:

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Es ideal para el tupper, ya que aunque sea fría, está buenísima.

¡Espero que os haya gustado!

Pastel de atún, para días “que vuelva el verano”.

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En verano solemos comer cosas más ligeras y frescas, y sobretodo, platos fríos.

La receta de hoy huele a verano, ya que es un plato frío súper sencillo de hacer. Lo podría haber clasificado en “Días amorosos” también, porque a mi niño le encanta mucho este plato. Hiperventila cuando sabe que lo voy a hacer, aunque a este paso, tendría que categorizar todas las recetas en “Días amorosos”, ya que es mi mayor fan y le gusta casi todo lo que cocino.

Me surgió la idea de hacer esta receta gracias al blog “El rincón de la cerdita”, donde vi su receta de “Pastel vegetal”. La he adaptado un poco pero básicamente es la misma receta.

¡Al lío!

INGREDIENTES:

Para días que saben a verano.

  • 3 láminas de pan de molde rectangulares, yo usé Bimbo enrollados. Si no, podéis usar pan de molde sin corteza, 6 rebanadas en este caso.
  • 10 palitos de cangrejo (surimi).
  • 4 latas de atún.
  • 3 huevos duros.
  • Pimiento de piquillo.
  • Tomate frito.
  • Olivas rellenas.
  • Mayonesa.

En un bol, mezclamos los palitos de cangrejo picados con mayonesa. En otro bol, mezclamos el atún, con el huevo duro picado y el tomate frito. Removemos bien hasta que esté todo bien integrado.

En una fuente, colocamos una capa de pan de molde (o 2 rebanadas en el caso de pan de molde cuadrado) y ponemos una capa con la mezcla de los palitos de cangrejo. Cubrimos con una capa de pan y añadimos la mezcla de atún, huevo y tomate frito. Añadimos otra capa de pan.

Ahora cubrimos todos los lados del pastel con mayonesa. Os podéis ayudar con una espátula o si no, con un cuchillo de untar. Una vez cubierto, decorar por encima con las olivas partidas por la mitad y el pimiento cortado a tiras.

Se puede comer inmediatamente, aunque a mi me supo mejor después de haberlo dejado una noche en la nevera, ya que estaba más jugoso. Me lo llevé en mi tupper, como no, y estaba delicioso (no tengo abuela).

Así quedó el pastel:

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Canelones de carne, para días “cuando era niñ@”

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¿A qué niño del mundo no le gustan los canelones? Que se lo pregunten a mi querida Minyita, mi hermana pequeña, a quien le encantan (aunque ya no es una niña). Cuando salimos a comer o cenar, si en la carta hay canelones, ella se los pide sin dudarlo. Como diría yo, le chiflan.

Pues bien, gracias a ella decidí hacerlos, ya que venía a comer y quería hacerle algo que le gustara mucho que no fuera fideuá, ya que casi siempre viene los domingos, y yo casi todos los domingos hago fideuá.

Chafardeé un poco por internet y tomé como guía esta receta de Directo al paladar, blog que me encanta y al verlo en el listado de resultados de Google, cliqué en su Receta de canelones de carne, sin dudarlo. También me guíe con esta otra receta de canelones de Manetes bones. La hice un poco a mi gusto y con lo que tenía en la nevera en esos momentos.

¡Empecemos!

INGREDIENTES (para 3-4 raciones):

Para días en los que quieres contentar a tu hermanita pequeñita (que ya no es tan pequeña).

  • 12 láminas de pasta para canelones.
  • 300 gr. de carne picada. (Yo usé de pollo y pavo).
  • 1 cebolla.
  • 2 zanahorias.
  • 300-400 ml. de tomate frito.
  • 1 vaso de vino tinto.
  • 1 vaso de caldo de carne.
  • Queso rallado para gratinar.
  • Aceite, orégano, sal y pimienta.
  • Un poco de harina y mantequilla.

Para la bechamel:

  • Mantequilla.
  • Harina.
  • 1/2 litro de leche.

En mi caso compré pasta para canelones que hay que hervir. En mi caso, el primer paso sería hacer la pasta y una vez hecha, retirar y colocar en un paño de cocina y reservar. Si tenéis placas que sólo hay que dejar en remojo, el primer paso sería poner en remojo la pasta y sacarla después del tiempo indicado en el paquete.

Ahora haríamos el relleno de carne. Ponemos dos cucharadas de mantequilla en una sartén y añadimos la cebolla y la zanahoria picadas. Vamos removiendo y cuando veamos que la cebolla cambia de color, añadimos la carne , mezclamos y salpimentamos.

Añadimos el vaso de vino tinto y dejamos que reduzca a la mitad. Ahora ponemos el tomate frito, el vaso de caldo de carne y el orégano. Dejamos cocer durante 30-35 minutos, a fuego lento, removiendo de vez en cuando.

Podemos aprovechar para ir preparando la bechamel. En un cazo ponemos unas dos cucharadas de mantequilla, otras dos de harina y removemos. Cuando la harina esté tostada, bajamos el fuego (fuego lento) y añadimos poco a poco la leche sin dejar de remover, preferiblemente con unas varillas y si puede ser, con la leche tibia o caliente, hasta que espese.

Echamos un vistazo a la carne. Si no ha quedado muy “pastosa”, podemos añadir una cucharada de harina para que espese un poco y sea más fácil enrollar los canelones, ya que si queda muy suelta, es difícil enrollarlos porque la carne se saldría por los lados muy fácilmente.

Ahora toca rellenar y enrollar los canelones. Una vez enrollados, en una fuente apta para horno, poner unas cucharaditas de tomate frito al fondo y repartir un poco para que no se peguen los canelones. Colocar los canelones encima, añadir la bechamel y por último el queso rallado.

Poner en el horno arriba y abajo a 225ºC, 10 minutos y luego unos 4-5 minutos más sólo en la opción de gratinar.

Son ideales para el tupper, eso sí, habrá que separarlos pensando en la forma del tupper, por si no caben. En mi caso mi tupper es estrecho y cabrían solo dos, pero puedo poner otros dos encima 🙂

¡Qué aproveche!

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