Ensalada mexicana, para días de celebración.

Ensalada mexicana, para días de celebración.

El año pasado celebramos nuestra tradicional fiesta de Halloween con unos buenos amigos, y ese año nos tocaba a nosotros prepararla en casa, así que decidí buscar ideas varias en internet para hacer comida acorde con la fiesta.

Encontré varias recetas y una de ellas es esta que traigo hoy, que ya se ha convertido en una receta muy habitual en casa, ya que nos encanta y queda buenísima. En la página donde la encontré la llaman “Ensalada Monstruosa”, pero yo le he cambiado el nombre y la he bautizado como “Ensalada Mexicana”, ya que cuando la preparamos normalmente, no le hacemos los ojos como en la receta original, por lo que deja de ser monstruosa. Y la receta la he adaptado un poco a mi gusto.

Por otra parte, he cambiado la categoría anteriormente llamada “Días cumpleañeros” por “Días de celebración”, ya que creo que es más versátil que la categoría anterior.

INGREDIENTES (para 2-4 raciones):

Para días con invitados.

  • 400-500 gr. de solomillo de pollo.
  • Tomate frito.
  • 1 bolsa de nachos.
  • Queso rallado.
  • 1 sobre de condimento para burritos. (Yo usé el de Hacendado)
  • Lechuga variada.
  • 1 cebolla pequeña.
  • 1 tomate.
  • 2 jalapeños o guindillas en vinagre.
  • 2 yogures naturales.
  • Aceite, sal, pimienta y perejil.

Primero de todo, precalentamos el horno a 170º.

Mientras, salpimentamos el pollo y cortamos con la ayuda de unas tijeras, a trocitos pequeños y alargados.

En una fuente apta para horno, extendemos los nachos y espolvoreamos el queso rallado por encima. Metemos en el horno y vamos controlando hasta que veamos el queso rallado fundido. Sacamos y reservamos.

En una sartén, doramos el pollo. Cuando veamos que empieza a coger color, añadimos tomate frito al gusto y un poco de condimento para fajitas, también al gusto. Yo suelo echar bastante de las dos cosas, porque me encantan. Dejamos unos 10-15 minutos, removiendo de vez en cuando.

Una vez tengamos lista la carne, la repartimos por encima de los nachos con queso. Cubrimos con lechuga variada y repartimos por encima los tomates cortados en medias rodajas, la cebolla cortada en juliana y los jalapeños o guindillas en trocitos pequeños.

En un bol, echamos los dos yogures naturales, añadimos un chorro de aceite, perejil y sal y mezclamos muy bien hasta que se integre todo.

Por último, añadimos la salsa de yogur por encima de nuestra ensalada y lista para servir y comer.

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Nos la podemos llevar para el tupper, aunque no lo recomiendo mucho, ya que nos la tendríamos que comer fría. Yo siempre lo he comido en casa.

¡Espero que os haya gustado!

Berenjenas con carne y marisco, para días interminables.

Berenjenas

De pequeña jugaba mucho a adivinar por los sabores de la comida, qué ingredientes llevaba lo que comía.

Un día no hace mucho, probé unas berenjenas con carne que me gustaron mucho. Jugué a adivinar qué llevaba y por los sabores, llevaba algo de marisco. Así que decidí “copiar” la receta, ya que me encantaron. Y la verdad, modestia aparte, es que quedaron muy buenas.

La clasifico esta vez en días interminables porque me encanta la berenjena y esta receta anima a cualquiera después de un día largo.

INGREDIENTES (para 2-3 raciones):

Para días que no sabes cuándo acabarán.

  • 1 berenjena grande.
  • 200 gr. de carne picada de ternera.
  • 15 gambitas cocidas congeladas.
  • 15 mejillones cocidos congelados.
  • 3 palitos de cangrejo (surimi)
  • Queso rallado.
  • Orégano, aceite, sal y pimienta.

Primero de todo, cortaremos la berenjena en rodajas, aproximadamente de medio centímetro o un poco más, añadiremos un poco de sal en cada rodaja y dejaremos reposar en un bol grande o un plato hondo durante 30 minutos, para que suelten el agua que llevan.

En un cazo con agua hirviendo, coceremos las gambitas y mejillones hasta que estén hechos. Una vez hechos, los pasaremos por la picadora junto con los palitos de surimi cortados en trozos y reservamos.

Precalentamos el horno a 180ºC.

A continuación, en una sartén con un chorrito de aceite, añadimos la carne picada y salpimentamos. Cuando la carne vaya cogiendo color, añadimos la mezcla de marisco picado y mezclamos todo bien. Removemos y cuando esté listo, retiramos del fuego y reservamos.

Ahora secamos las rodajas de berenjena con papel de cocina, para quitar un poco la sal y agua sobrantes. Colocamos papel de horno en la bandeja del horno y ponemos las rodajas de berenjena. Las regamos con aceite y dejamos en el horno unos 12 minutos o hasta que veamos que estén hechas.

Pasado este tiempo, sacamos la bandeja y colocamos encima de cada rodaja un poco de la mezcla de carne que hemos hecho anteriormente. Espolvoreamos con queso rallado y orégano y metemos nuevamente en el horno hasta que se funda el queso.

Yo en esta ocasión usé dos tipos de queso. Mezcla de queso rallado y queso parmesano en polvo, así que podéis usar el queso que más os guste.

Huevos rellenos de taquitos de jamón, para días creativos.

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Un día no hace mucho, me levanté inspirada. Me apetecían mucho unos huevos rellenos, pero quería innovar y hacerlos diferentes que siempre, rellenos de carne o de atún y surimi.

Así que abrí la nevera y vi que tenía un paquete de taquitos de jamón serrano, y se me ocurrió hacerlos así.

La verdad es que quedaron buenísimos y son muy fáciles de hacer e ideales para esta época del año.

INGREDIENTES (para 2 raciones):

Para días en los que te levantas inspirad@.

  • 4 huevos.
  • Un paquetito de taquitos de jamón.
  • Queso para gratinar. Yo usé queso emmental.
  • Orégano y un chorrito de aceite.

Ponemos a hervir los huevos en agua con un chorro de aceite, para que al pelarlos sea más fácil y no se nos enganche la cáscara al huevo y nos llevemos medio huevo al pelarlo. Yo los dejo más o menos 10/15 minutos, creo. Lo hago a ojo. No me he parado a mirar el reloj nunca, pero calculo que serán esos minutos más o menos.

Mientras se hacen, en una sartén sin aceite pero que tenga antiadherente, salteamos los taquitos de jamón, hasta que estén doraditos. No es necesario que pongamos aceite porque el propio jamón suelta aceite y es suficiente para dorarlos.

Cuando los huevos estén listos, dejamos enfriar y los pelamos. Partimos por la mitad, sacamos las yemas y las ponemos en un bol.

Con una cuchara, chafamos bien las yemas y añadimos los taquitos de jamón y mezclamos bien.

Rellenamos los huevos con la mezcla, ponemos queso para gratinar por encima, espolvoreamos con orégano y ponemos a gratinar en el horno o en el microondas unos 4-5 minutos.

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¡Y listos! ¿Fácil no? No cabe decir que son ideales para el tupper ;):

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Canelones de carne, para días “cuando era niñ@”

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¿A qué niño del mundo no le gustan los canelones? Que se lo pregunten a mi querida Minyita, mi hermana pequeña, a quien le encantan (aunque ya no es una niña). Cuando salimos a comer o cenar, si en la carta hay canelones, ella se los pide sin dudarlo. Como diría yo, le chiflan.

Pues bien, gracias a ella decidí hacerlos, ya que venía a comer y quería hacerle algo que le gustara mucho que no fuera fideuá, ya que casi siempre viene los domingos, y yo casi todos los domingos hago fideuá.

Chafardeé un poco por internet y tomé como guía esta receta de Directo al paladar, blog que me encanta y al verlo en el listado de resultados de Google, cliqué en su Receta de canelones de carne, sin dudarlo. También me guíe con esta otra receta de canelones de Manetes bones. La hice un poco a mi gusto y con lo que tenía en la nevera en esos momentos.

¡Empecemos!

INGREDIENTES (para 3-4 raciones):

Para días en los que quieres contentar a tu hermanita pequeñita (que ya no es tan pequeña).

  • 12 láminas de pasta para canelones.
  • 300 gr. de carne picada. (Yo usé de pollo y pavo).
  • 1 cebolla.
  • 2 zanahorias.
  • 300-400 ml. de tomate frito.
  • 1 vaso de vino tinto.
  • 1 vaso de caldo de carne.
  • Queso rallado para gratinar.
  • Aceite, orégano, sal y pimienta.
  • Un poco de harina y mantequilla.

Para la bechamel:

  • Mantequilla.
  • Harina.
  • 1/2 litro de leche.

En mi caso compré pasta para canelones que hay que hervir. En mi caso, el primer paso sería hacer la pasta y una vez hecha, retirar y colocar en un paño de cocina y reservar. Si tenéis placas que sólo hay que dejar en remojo, el primer paso sería poner en remojo la pasta y sacarla después del tiempo indicado en el paquete.

Ahora haríamos el relleno de carne. Ponemos dos cucharadas de mantequilla en una sartén y añadimos la cebolla y la zanahoria picadas. Vamos removiendo y cuando veamos que la cebolla cambia de color, añadimos la carne , mezclamos y salpimentamos.

Añadimos el vaso de vino tinto y dejamos que reduzca a la mitad. Ahora ponemos el tomate frito, el vaso de caldo de carne y el orégano. Dejamos cocer durante 30-35 minutos, a fuego lento, removiendo de vez en cuando.

Podemos aprovechar para ir preparando la bechamel. En un cazo ponemos unas dos cucharadas de mantequilla, otras dos de harina y removemos. Cuando la harina esté tostada, bajamos el fuego (fuego lento) y añadimos poco a poco la leche sin dejar de remover, preferiblemente con unas varillas y si puede ser, con la leche tibia o caliente, hasta que espese.

Echamos un vistazo a la carne. Si no ha quedado muy “pastosa”, podemos añadir una cucharada de harina para que espese un poco y sea más fácil enrollar los canelones, ya que si queda muy suelta, es difícil enrollarlos porque la carne se saldría por los lados muy fácilmente.

Ahora toca rellenar y enrollar los canelones. Una vez enrollados, en una fuente apta para horno, poner unas cucharaditas de tomate frito al fondo y repartir un poco para que no se peguen los canelones. Colocar los canelones encima, añadir la bechamel y por último el queso rallado.

Poner en el horno arriba y abajo a 225ºC, 10 minutos y luego unos 4-5 minutos más sólo en la opción de gratinar.

Son ideales para el tupper, eso sí, habrá que separarlos pensando en la forma del tupper, por si no caben. En mi caso mi tupper es estrecho y cabrían solo dos, pero puedo poner otros dos encima 🙂

¡Qué aproveche!

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Patatas rellenas de carne, para días tristones.

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He tardado más de lo normal en subir un nuevo post, pero he tenido una semana ajetreada, con mi cumple de por medio. Pero como se dice, más vale tarde que nunca.

Como ya sabéis, me encantan los rellenos.

Mi primera receta en el blog fue de algo relleno, concretamente champiñones rellenos, como bien sabéis.

Pues bien, un día mirando cositas en Twitter, me topé con esta receta de Tweets and Food, de Patatas rellenas de longanizas y provolone. Después de verla, se me hizo la boca agua al instante, así que pensé, “esta noche las hago para cenar, a ver si me alegro un poco”. Y así fue, eso sí, adapté la receta a lo que tenía en la nevera y la hice un poco más a mi manera.

La voy a clasificar en “Días tristones”, porque después de comerte una patata de éstas, se te quitan todas las penas y tristezas 😛

INGREDIENTES (para 2-3 raciones):

Para esos días en los que te cuesta sonreír.

  • 3-4 patatas medianas o grandes.
  • 200-250 gr. de carne picada.
  • Tomate frito (yo usé Solís, aunque si tenéis tiempo, siempre es mejor usar tomate casero)
  • Queso parmesano en polvo.
  • Queso para gratinar.
  • 2-3 cucharadas de harina.
  • 2-3 cucharadas de leche.
  • Hierbas provenzales.
  • Aceite, pimienta y sal.

Precalentar el horno a 240ºC y colocar las patatas enteras hasta que se hagan. Estarán hechas cuando al pincharlas con un palillo o tenedor estén blandas. En mi caso fueron 30 minutos.

Una vez hechas, vaciamos en un bol las patatas, dejando una pared de 0,5-1 cm. más o menos, chafamos con una cuchara o tenedor y reservamos.

Por otra parte, ponemos la carne en una sartén con un poco de aceite y doramos. Añadimos un poco de pimienta, sal y las hierbas provenzales. Mezclamos y cuando veamos que está bien doradita la carne, agregamos un poco de tomate frito al gusto, pero no demasiado, como mucho 2 cucharadas. Dejamos que reduzca un poco. A continuación, ponemos el queso parmesano en polvo y removemos bien.

Ahora toca añadir la harina. Removemos y cuando esté bien integrada la harina con la carne, ponemos la leche. Seguimos mezclando y veremos como se espesa la carne, formando como una masa. En lugar de poner harina y leche, podemos usar directamente nata líquida para cocinar también, pero como yo no tenía, lo hice de esta manera para espesar la carne.

Disponemos la carne en un bol y añadimos la mitad o 3/4 del bol de patata que habíamos reservado antes. Mezclamos bien, rellenamos las patatas con la mezcla, ponemos queso rallado para gratinar por encima y colocaremos las patatas en el horno 5-8 minutos en modo gratinar.

Y ya las tenemos listas. Están ricas no, lo siguiente. Las podéis llevar en el tupper sin problemas, ya que no se resecan después de calentarlas en el microondas, aunque os tengo que confesar que en mi caso, no llegaron a llevarse en tupper, ya que nos las acabamos en el mismo momento en el que las hice.

Espero que os haya gustado la receta 🙂

Espaguetis a la Boloñesa, para días “cuando era niñ@”.

La pasta con tomate, junto con las patatas fritas o cualquier tipo de frito, excepto el pescado claro, es la comida que a todo niñ@ gusta.

A mi personalmente, todo lo que contenga salsa de tomate o tomate, me chifla. Y cuando como pasta con salsa boloñesa, me acuerdo de cuando era pequeña, no sé porqué. Supongo que la razón está en que cuando eres pequeño, comes más pasta con tomate que no entrecot o cosas por el estilo, y se convierte en un plato que comes con mucha frecuencia. Creo que esta sería una buena explicación. 😛

Vamos al lío. Es una receta sencilla, que seguro todo el mundo ha hecho alguna vez. Pero como nadie nace enseñado y todos tenemos nuestro propio estilo, yo os explico el mío.

INGREDIENTES (para 3-4 raciones):

Para esos días en los que quieres volver por un momento a ser un niñ@.

  • 200 gr. de carne picada
  • Espaguetis (más o menos unos 400-500 gramos)
  • Media cebolla grande o 1 cebolla pequeña.
  • Tomate frito para la salsa.
  • 1 o 2 dientes de ajo (al gusto).
  • 1 vaso de vino tinto.
  • 2 hojas de laurel.
  • Orégano.
  • Queso en polvo (o rallado, si os gusta más).
  • 1 pizca de peperoncino (pimiento picante italiano), tabasco o similares.
  • 1 poco de azúcar, aceite y sal.

En esta ocasión, aproveché la carne que me sobró de mis champiñones rellenos . Como en casa comemos los dos en el trabajo, estoy acostumbrada a congelar casi todo, así que todo lo que sobra, lo congelo, porque así si algún día por el motivo que sea no puedo hacer los tuppers, saco algo del congelador y listo. Y evito que la comida se quede olvidada en la nevera y se ponga mala.

En el caso de comida ya cocinada, siempre lo congelo todo en raciones individuales, y así lo tengo más ordenado todo. Y la pasta ya cocinada con salsa, queda bastante bien aún después de haber estado congelada. En el caso del arroz por ejemplo, no queda nada bien.

Ponemos a hervir agua abundante, con una pizca de sal, un chorro de aceite y las hojas de laurel. Cuando empiece a hervir, ponemos los espaguetis e inmediatamente después, vamos removiendo hasta que estén completamente dentro y ya se note que están un poco más blandos, más “flexibles”. Dejamos al fuego hasta que se hagan a nuestro gusto. Eso dependerá de cómo nos gusta la pasta, si al dente o muy hecha y de la marca de la pasta. Os recomiendo que os fijéis en el tiempo especificado en el paquete, para que os sirva de guía. Es cuestión de ir probándola o bien, un viejo truco es coger un espagueti y lanzarlo contra el mármol. Si se pega, es que está hecha, al dente por eso. Así que en el caso que os guste un poco más hecha, dejarla hervir unos minutos más después de la prueba del mármol. Colar y reservar.

Para la salsa:

Picamos la cebolla y el ajo.

Un chorro de aceite en una sartén honda o en la misma olla en la que se han hecho los espaguetis, añadimos la cebolla y el ajo picados y ponemos una pizca de sal. Yo suelo usar la misma olla, ya que tengo una olla con recubrimiento antiadherente. Si vuestra olla no es antiadherente, os recomiendo que mejor hagáis la salsa en una sartén, ya que si no, posiblemente, se os pegará bastante y al sofreir la cebolla y el ajo, se oscurecerán mucho. Es importante ir removiendo para que el ajo no se queme.

Cuando veáis que la cebolla ha cambiado de color y empieza a ser transparente, añadimos la carne picada y doramos hasta que esté casi hecha.

Es ahora cuando echamos el vaso de vino tinto y ponemos el fuego al máximo.

Una vez el vino se haya consumido y esté todo mezclado homogéneamente, pondremos en la sartén/olla el tomate frito y el peperoncino o similar y la pizca de azúcar (para eliminar la acidez del tomate) y mezclamos bien. Bajamos el fuego y lo dejamos a fuego lento-medio, tapamos (para evitar que salpique mucho) y dejamos que haga chup-chup unos 8-10 minutos, removiendo de vez en cuando para evitar que se pegue la carne. Destapamos y ponemos el orégano al gusto y mezclamos. ¡Ya tenemos nuestra salsa boloñesa lista!

El modo de servir el plato, como no, va a gustos. A mi me gusta mezclar los espaguetis con la salsa en la misma olla, ya que así para el tupper es mucho más práctico que si pusiera la pasta y la salsa encima, más que nada porque es muy difícil mezclar bien en un tupper individual. Si tenéis un tupper gigante, evidentemente eso no sería problema y podéis poner los espaguettis y la salsa encima. Cuestión de gustos.

En el momento de comer, añadir queso en polvo (o rallado). ¡Y a disfrutar como un niñ@! 🙂

Champiñones rellenos, para días interminables.

Siempre me han gustado mucho los rellenos. Pimientos rellenos, tomates rellenos, huevos rellenos…, aunque hoy toca champiñones rellenos, a mi manera claro. Pensad que el relleno se puede modificar al gusto, ya que siempre hay algún ingrediente que nos gusta más que otro.

No puedo esconder mi debilidad por los champiñones. Así que un día, no muy lejano, decidí hacerlos rellenos.

Tengo que decir que no he hecho nunca esta receta antes porque, no sé porqué, pensaba que sería complicado y aparatoso. Pero a la práctica no lo es tanto.

Yo he probado hacerlos de dos maneras diferentes: con y sin Actifry. Y siempre me los llevo al trabajo, porque siempre me apetecen y me quitan las penas en un día duro.

Con Actifry es más rápido y práctico, pero no todo el mundo tiene este aparato, así que explicaré cómo hacerlo de las dos maneras.

INGREDIENTES (para 3-4 raciones):

Para días interminables en el trabajo.

  • 10-12 champiñones grandes, de esos que nada más verlos en la frutería, sabes que estarán destinados para rellenar.
  • 350-400 gr. de carne picada. Yo uso carne picada de pollo y pavo.
  • 1 pimiento verde.
  • 1 cebolla.
  • 1 o 2 ajos, al gusto. O sin ajo (para quien no le guste el ajo)
  • Medio limón.
  • Queso rallado para gratinar.

Lo primero que hay que hacer es limpiar bien los champiñones y quitarles el tronco. Yo suelo picar bien los troncos para añadirlos posteriormente a la carne.

Una vez hecho hay que picar el pimiento, la cebolla y el ajo, bien picadito y reservarlo en un bol. Añadir el zumo del medio limón y mezclar.

Ahora toca mezclar la carne con la verdura. Mezclar el pimiento, la cebolla y el ajo picados con la carne e incorporar los troncos de los champiñones picados.

Si hacéis la receta con Actifry, poner la carne con media cucharada de aceite y dejar 5-8 minutos. Si no, poner la carne en una sartén y cocinar hasta que la carne esté dorada. Yo nunca la hago del todo, la dejo casi lista pero no hasta el final, ya que cuando pongamos los champiñones en el horno o en Actifry, la poca carne que no se haya hecho del todo, se acabará de hacer y así nos quedarán más jugosos los champiñones rellenos.

Hecha la carne, sólo queda rellenar los champiñones y luego ponerle queso para que queden gratinados. Yo suelo poner primero los champiñones en el horno, y cuando están blandos, los pongo unos minutos sólo para gratinar. Sé que me falta el tiempo que tienen que estar en el horno, pero como cocino a ojo, nunca lo pongo el mismo tiempo ni tengo un tiempo predeterminado. Además, cada un@ conoce nuestro horno, así que os recomiendo ir probando para que os queden como os gustan.

Si los hacéis e Actifry, tenéis que quitarle la pala central y ponerlos unos 10 minutos, más o menos.

Como toque final, le añado un poco de orégano por encima.

Espero que os guste la receta, y perdonadme si falta algún dato o tiempo. Es mi primer post y os prometo que iré mejorando.