Merluza al horno, para días “tengo que comer más sano”.

Merluza al horno, para días "tengo que comer más sano"

Como diría un amigo mío, estar a dieta está sobrevalorado. Yo, como todos sabéis, no puedo estar a dieta ni 2 minutos porque moriría en el intento. Supongo que al ser nerviosa y al no parar quieta casi nunca, me ayuda mucho a “mantener la línea” aunque no lo hago conscientemente, ya que yo siempre (y cuando digo siempre, es siempre) como lo que me apetece, sin contar cuántas calorías tiene ni cuánto voy a tener que sacrificarme después de comer eso que tanto me apetece. Eso sí, dentro de una normalidad.

No me paso el día comiendo bollos, chocolate o cosas de 1000 calorías por bocado. Por suerte, me gusta casi todo, exceptuando el hígado cuando no es en paté, los guisantes muy solos, la col, y poca cosa más, y me gusta comer casero. Y el fin de semana siempre me permito desfasarme mucho más que entre semana. Si por mi fuera, me desfasaría también entre semana, pero no tenemos tiempo material para desfasarnos, así que intento hacer cosas ricas y fáciles de comer en el tupper. Me encantaría poder llevarme unos caracoles en salsa al trabajo, o un buen bistec, pero platos así, no son viables para el tupper. Los caracoles porque me pasaría 3 horas comiendo y la gente me miraría raro. Y el bistec porque recalentado, por muy buena que sea la carne, no es lo mismo que recién hecho.

Hoy os traigo una receta que vi en Cookbooth, una aplicación fantástica. Si no la habéis probado y os gusta cocinar, os recomiendo que le echéis un vistazo, porque es perfecta a mi parecer. Es como una red social de foodies, donde cuelgas tus recetas paso a paso con fotos. Puedes añadir explicaciones a cada foto o no, porque a veces solo con una foto, ya se ve lo que hay que hacer en la receta. Pero no solo eso, cada foto la puedes retocar en la misma app y, ¡puedes ponerle un filtro! Sí sí, como en Instagram. Además, si no os va esto de colgar recetas, la podéis usar también como un recetario, ya que puedes crear libros e ir añadiendo recetas que te gusten y que no sean tuyas a cada libro. No sé a vosotros, pero yo estoy enamoradísima de esta aplicación. En mi opinión es increíble. La receta la podéis ver aquí. La he adaptado a mi manera, como podréis comprobar.

Y con esta receta se demuestra que comer sano no tiene que ser comer soso.

INGREDIENTES(para 2 personas):

Para días en los que estás hart@ de tanta carne.

  • 4 rodajas hermosas de merluza fresca.
  • 1 tomate de huerto o raff grande o 2 pequeños.
  • 1 cebolla.
  • 3 dientes de ajo.
  • 2 ramitas de perejil fresco.
  • 1 limón.
  • Aceite de oliva y sal.

Cortamos la cebolla en juliana y la ponemos en una sartén con un chorro de aceite y una pizca de sal. Dejamos en el fuego, removiendo de vez en cuando hasta que esté pochada.

Cortamos el tomate en rodajas y reservamos.

Precalentamos el horno a 210ºC.

Picamos los ajos y el perejil. Lo añadimos a un mortero, ponemos un chorrito de aceite y machacamos bien para sacar su jugo. Podemos machacar el ajo directamente en el mortero sin picarlo, pero yo para ahorrarme tiempo, he picado el ajo y el perejil juntos en la picadora. Después de machacar durante un rato, añadir más aceite para hacer la picada. Yo al final le pongo una pizca de sal también.

En una fuente de horno, añadimos unas cucharadas de la picada y repartimos por toda la superficie de la fuente. Ponemos la cebolla pochada por encima y distribuimos bien por la fuente.

A continuación ponemos los tomates encima de la cebolla y regamos generosamente con la picada. Reservamos parte para echarle después a la merluza también.

Colocamos las rodajas de merluza encima de los tomates y añadimos la picada que nos queda. Exprimimos el limón encima del pescado, con la ayuda de un pequeño colador o de nuestra mano, para que no caigan las pepitas del limón.

Introducimos en el horno a 210ºC durante 15 minutos y, ¡listo!

Es muy importante que la merluza sea fresca porque si no, no es lo mismo. Lo mismo con el perejil y los tomates. Los tomates que sean buenos buenos. Yo no encontré de huerto, por lo que utilicé tomates Raff, que están buenísimos.

¡A disfrutar!

Anuncios

Rollitos de carne con verduras, para días creativos.

Rollitos de carne con verduras, para días creativos.

Mi cabeza está casi todo el tiempo pensando en comida. Siempre estoy pensando en qué hacer para comer, qué hacer para cenar, qué tuppers preparar, qué ingredientes comprar, qué descongelar…

Hace no mucho, fui al supermercado chino de mi barrio a recopilar ingredientes varios, y entre ellos, me llevé un paquete de pasta para rollitos congelada.

Normalmente cuando hago rollitos, siempre los hago como los hace mi madre, de col china y cerdo. Ya subiré la receta de los rollitos de mi madre, pero hoy, toca una versión inventada mía.

Se me ocurrió un día que me sobró pasta para rollitos y tenía que usarla sí o sí porque si no se pondría mala y también tenía en la nevera carne picada que ya había descongelado una vez, por lo que no podía volverla a congelar y por lo tanto, debía usarla también para evitar tirarla.

Y pensando pensando, se me ocurrió esta receta. De ahí que la clasifique en Días Creativos 😉

INGREDIENTES (Para 8 rollitos):

Para días en los que inventas para evitar tirar comida.

  • 8 láminas de pasta para rollitos. (En su defecto, podéis usar pasta filo también).
  • 300/350 gr. de carne picada de pollo y pavo. (Podéis usar también de cerdo, mixta o de ternera).
  • 2 zanahorias.
  • 1 pimiento verde grande.
  • ½ cebolla.
  • 1 diente de ajo pequeño.
  • Un poco de perejil.
  • Salsa Perrins (también llamada Salsa Worcestershire)
  • Aceite, sal y pimienta negra.

La pasta para rollitos suele venderse en los supermercados chinos y tiendas especializadas. Suele venir en paquetes de 30 o 40 láminas y congeladas, por lo que hay que seguir las instrucciones del envase para descongelarla. En mi caso, para descongelar había que sacarla del congelador, meterla en la nevera 45 minutos y ya se podía usar, separando con cuidado cada lámina.

Picamos el perejil, el ajo, la cebolla y el pimiento verde en la picadora, en diferentes tandas si no nos cabe todo en una. Después pelamos las zanahorias y las picamos en la picadora también. Si no tenéis picadora, podéis picar las verduras a mano, muy fino.

Una vez tengamos picadas las verduras, en una sartén honda con un poco de aceite, las añadimos con una pizca de sal. Removemos de vez en cuando y dejamos hasta que veamos que empiezan a hacerse. En este momento, añadimos la carne y rectificamos de sal y pimienta negra y ponemos un buen chorro de salsa Perrins. Vamos removiendo de vez en cuando y apagamos el fuego cuando veamos que la carne está lista.

Una vez descongelada la pasta y hecho el relleno, es hora de hacer los rollitos.

Con la ayuda de una tabla de cortar como soporte, vamos cogiendo una lámina de pasta para rollitos, rellenamos y hacemos los rollitos. Yo pongo un poco de agua en un bol pequeño, para humedecer las zonas del rollito y que se quede pegado, como si fuera pegamento para que me entendáis.

Para hacer cada rollito, coloco la lámina cuadrada con una de las puntas apuntado hacia mi, de manera que si miramos la lámina, sería como un rombo. Ponemos un poco de relleno a unos 3 o 4 dedos del extremo que apunta hacia mi, doblamos ese extremo hacia el relleno, como para cerrarlo por en medio y doblamos hacia dentro cada lado del rollito, cerrándolo completamente. Ponemos un poco de agua en los dos extremos para sellarlos y enrollamos completamente hasta formar nuestro rollito. Ponemos un poco de agua para que quede bien cerrado. No sé si me he explicado bien… La próxima vez haré fotos para que se entienda mejor.

Una vez tengamos los rollitos listos, los freímos en abundante aceite. Yo los hice con la Actifry, con una pizca de aceite quedan así de buenos. Uno de los mejores inventos de la historia, a mi parecer…¡Y listos!