Mini pastel de carne, para días tristones.

Mini pastel de carne, para días tristones.

El otro día paseando por un centro comercial, me hice con unos recipientes para horno que son como unas ollitas ovaladas, con tapita, muy monos (son“imitaciones” de las ollitas de Le Creuset) y decidí comprarlos porque estaban bien de precio y así, todo queda más bonito y más cuqui. Y ya sabéis que a mí me chifla todo lo “cuqui” 😛

Los compré con la idea inicial de hornear cosas dulces, por ejemplo brownies individuales, pero como soy una ansiosa y no puedo esperar a estrenar las cosas nuevas, sea lo que sea, pues esa misma noche estrené estas ollitas con esta receta.

Se me ocurrió la receta gracias a una que vi en su día y que guardé en mi carpeta de favoritos. No es igual exactamente, es decir que más bien la tomé como base, porque la hice con lo que tenía y a mi manera y sobretodo, mucho más rápida y sencilla. La receta que cogí como base la podéis ver aquí.

¿Por qué la clasifico en días tristones? Pues porque con lo monas que son las ollitas, y lo bueno que está lo que contiene, esta receta alegra a cualquiera, levanta el ánimo casi instantáneamente y te arranca una sonrisa casi garantizada 😛

Por cierto, las ollitas las compré en una tienda muy mona que se llama Butlers. Creo que es alemana pero tiene venta online también, por si no tenéis ninguna cerca y queréis echar un vistazo. En Barcelona, yo conozco la que está en el Centro Comercial L’Illa. Tienen cosas muy bonitas y no muy caras.

Ahora que lo pienso, no es una receta muy de tupper, a no ser que te quieras llevar la olla al trabajo, así tal cual. Pero si lo hacéis a lo tradicional, sin olla, cortando un cachito y poniéndolo en vuestro tupper habitual, sí nos lo podríamos llevar sin problema.

INGREDIENTES (Para 2 pastelitos):

Para días en los que necesitas alegría para el cuerpo.

  • Masa quebrada, la suficiente para cubrir y tapar cada olla.
  • 250 gr. de carne picada de ternera.
  • 1 puerro.
  • Medio vaso de vino tinto.
  • 1 huevo.
  • Salsa Perrins.
  • Aceite, sal y pimienta negra molida.

Lo primero que haremos es precalentar el horno a 180 grados.

Picamos el puerro, solo la parte blanca.

En una sartén con un poco de aceite, añadimos el puerro y un poco de sal. Lo doramos un poco y ponemos la carne picada. Rectificamos de sal y añadimos pimienta negra molida.

Cuando veamos que la carne está casi hecha, añadimos el vino y subimos el fuego al máximo. Dejamos que reduzca del todo el vino.

Una vez reducido el vino, mezclamos un poco más y añadimos Salsa Perrins al gusto. A mí me encanta esta salsa, así que le echo bastante.

A continuación, forramos cada olla con la masa quebrada hasta el borde. No pasa nada si se nos rompe la masa. Si nos ocurre, juntamos y “enganchamos” con la ayuda de los dedos un trozo con otro, como si fuera plastilina.

Rellenamos cada olla con la carne y tapamos con masa quebrada.

Con la ayuda de un tenedor, marcamos los bordes de la masa, por alrededor de toda la olla para que quede bien cerrado y sellado. Batimos el huevo y pintamos con un pincel cada pastel.

Por último, introducimos en el horno a 180 grados y dejamos hasta que veamos los pastelitos doraditos.

¿A que ha sido fácil y sencillo? Quedan súper bonitas y son muy resultonas presentadas así. Ideal para cuando hay invitados en casa.

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Mini pastel de carne, para días tristones.

¡Qué paséis una buena semana santa!

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Empanada de pollo, para días “me como el mundo yo solit@”.

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Siempre me ha gustado mucho la empanada gallega. Evidentemente, ni por asomo me sale tan bien, pero pensando pensando un día, decidí innovar y hacerla de pollo, que es la carne que más solemos tener en casa.

Se pueden hacer de muchas cosas, ya iré subiendo más recetas de empanada, pero una de mis favoritas es ésta, la empanada de pollo.

Yo suelo usar solomillo de pollo, pero se puede usar cualquier tipo de carne de pollo, como por ejemplo carne sobrante de pollo de un caldo o pechuga.

Hoy inauguro un nuevo momento en el blog, Días “me como el mundo yo solit@”. A esto me inspira esta receta, a que después de comerla me siento con fuerzas para afrontar cualquier cosa. Suelo hacerla para animarme a mi misma, ya que me gusta mucho. Y después de lo que acabo de decir, no penséis que estoy loca (bueno, un poco sí), sólo que casi siempre estoy pensando en comer, qué le voy a hacer…

Empiezo con la receta, que si no, estaría todo el día contando mi vida. 😛

INGREDIENTES (para 1 empanada mediana):

Para días en los que quieres llegar muy muy lejos.

  • 2 trozos de masa quebrada congelada , la que no sube (Yo usé la de Hacendado).
  • 400- 500 gr. de carne de pollo (Yo usé solomillo de pollo).
  • 1 pimiento rojo.
  • 1 cebolla.
  • 1 pimiento verde grande o 2 pequeños.
  • 2 tomates maduros.
  • Tomate frito.
  • 1 vasito de vino blanco.
  • 3 huevos duros.
  • 1 huevo batido.
  • Aceite, sal y pimienta.

Lo primero que hacemos es picar las verduras (pimiento rojo, pimiento verde, cebolla y tomates) en cuadraditos pequeños tirando a medianos. Después sacar la masa quebrada del congelador, para que se vaya descongelando a temperatura ambiente.

Ponemos agua a hervir junto los huevos, para hacer los huevos duros.

Una vez cortada la verdura, en una sartén con un chorro de aceite, rehogamos la verdura con una pizca de sal, y vamos removiendo de vez en cuando, hasta que esté tierna.

Mientras se hace la verdura, cortamos el pollo con la ayuda de unas tijeras, en tiras pequeñas o cuadrados y salpimentamos.

Cuando la verdura esté casi hecha, añadimos el pollo y removemos para que se dore. Rectificamos de sal y pimienta.

A continuación, ponemos el vaso de vino blanco y subimos un poco el fuego, para que se consuma más rápido y removiendo, para que no se pegue. No hay que dejar que se consuma del todo el vino, más o menos cuando se haya consumido la mitad, añadimos el tomate frito, mezclamos, y bajamos el fuego a fuego medio-bajo. Dejamos que haga chup-chup hasta que veamos que la mezcla está espesa, no tan líquida como después de echar el tomate.

Precalentamos el horno a 200ºC.

Retiramos del fuego. Picamos los huevos duros, añadimos al relleno y mezclamos bien.

A estas alturas, la masa ya estará blandita y manejable, así que forramos el horno con papel vegetal o de horno y ponemos una de las piezas de masa. Yo no suelo alisarla con el rodillo, pero lo podéis hacer si queréis para agrandarla un poco.

Colocamos el relleno en el centro de la masa, formando como un rectángulo más pequeño que la masa, es decir, dejando libres unos bordes gruesos.

Tapar la masa con un trozo un poco más grande que el cuadrado de masa. Doblar los bordes, como enrollándolo hacia el centro. Yo además, después de enrollarlo, chafo con un tenedor todos los bordes. Hacer una cruz en medio de la empanada, para que respire.

Batir en un bol pequeño el huevo y pintar la empanada.

Poner en el horno y sacar cuando esté dorada, así:

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Es ideal para el tupper, ya que aunque sea fría, está buenísima.

¡Espero que os haya gustado!

Quiche de bacon, cebolla y queso, para días amorosos.

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Antes en casa de mi padre, el horno de la cocina no funcionaba, por lo que no tenía horno. Al independizarme con mi niño, empecé a descubrir y experimentar con el horno.

Un día decidí innovar y hacer una quiche, pero no una quiche normal, sino una quiche “inventada”. No me salió muy bien, no estaba mala pero tampoco mataba. A mi niño no le gustó nada, y desde ese día tiene prejuicios contra las quiche.

Pues bien, decidí un día quitarle esos prejuicios, haciendo una quiche más normalita, con ingredientes que le chiflan, como es el bacon, la cebolla y el queso. Por este motivo, he clasificado la receta en días amorosos, ya que la hice para sorprender a quien quiero, que en mi caso es mi niño, pero puede ser cualquier otra persona, como familiares o amigos.

Realmente es muy fácil de hacer. Al verla hecha parece laboriosa y complicada de cocinar, pero no es así. Y todo gracias al horno 🙂

INGREDIENTES:

Para arrancar una sonrisa a la persona que quieres.

  • Masa brisa (yo uso de La Cocinera, la cual ya viene redonda), o masa quebrada.
  • 300 gr. de bacon cortado en dados o tiras. (podéis comprarlo ya en tiras).
  • 1 cebolla grande.
  • Queso parmesano, gruyere o emmental, o el que más os guste. (yo en este caso usé queso en polvo, que es lo que tenía en la nevera).
  • 200 ml. de nata líquida para cocinar.
  • 3 huevos.

Lo primero que hay que hacer es poner en una olla con aceite la cebolla cortada en juliana, coger papel de aluminio (truco que he visto en algún vídeo del Cocinero Fiel) y tapar la olla para dejar que se poche a fuego lento la cebolla. Dejar unos 30-40 minutos, hasta que veáis que la cebolla tenga un buen color y esté bien pochada. Remover de vez en cuando para que no se queme.  Cuando esté lista, colocar papel de cocina en un plato y poner la cebolla encima, para que suelte el aceite sobrante.

Poner a precalentar el horno a 180-200ºC. Seguid las especificaciones del paquete de la masa, ya que depende de la marca puede variar la temperatura de cocción.

Mientras se calienta el horno, preparar la masa y forrar un molde bajo y redondo con ella. En mi caso, el molde ya tiene la forma de los pliegues en el borde, pero si el tuyo no tiene forma, puedes hacer los pliegues tu mism@.

Una vez calentado el horno, introducir el molde y esperar unos 10-15 minutos, hasta que se dore la masa. Retirar y reservar.

Batir los huevos con la nata en un bol grande.

Por otra parte, freir en una sartén el bacon. Yo no le hecho aceite, ya que el bacon ya suelta aceite y no es necesario echarle a la sartén para dorar las tiras de bacon.

Añadir el bacón y la cebolla pochada a la mezcla de huevos y nata, remover bien y echar la mezcla sobre la masa. Introducir en el horno a 180ºC durante unos 15 minutos o hasta que el relleno cuaje. A mi personalmente me gusta tostadito, así que lo dejo y cuando me entra por la vista, evitando que se queme, por supuesto, la saco.

Cuando la hice, comimos algún trozo para cenar y yo me llevé algunos trozos para comer en el tupper. No se ponen malos y no se nota mucho la diferencia, así que, conclusión, la quiche es apta para tupper.

En esta ocasión, como era mi primera quiche bien hecha, me guié gracias a la receta de “The Cook Rocker”, y me salió estupendamente. Mi niño se relamía y no paraba de decir, pero qué buena está 🙂

Os animo a hacerla y que me contéis qué tal os sale.