Hojaldre de virutas de jamón ibérico, tomate y queso de cabra, para días en los que faltan horas.

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Jamón…mmm. Creo que es mi debilidad. Podría estar desayunando, comiendo, merendando y cenando jamón todos los días. Y yo tan feliz. 🙂

La receta de hoy bien podría ir en Días creativos, pero finalmente he decidido clasificarla en Días en los que faltan horas, ya que es súper sencilla de hacer y rápida. Y cuando no tenemos tiempo, va genial, porque se hace enseguida y está buenísima.

Seguro que os encanta la receta, eso espero.

¡Al lío!

INGREDIENTES:

Para aquellos días ajetreados.

  • 1 trozo cuadrado o rectangular de masa de hojaldre (Yo usé la masa de hojaldre congelada de Hacendado, pero podéis usar cualquier otra, y tanto congelada como fresca).
  • 250-300 gr. de virutas de jamón ibérico.
  • 1 tomate.
  • Queso de cabra.
  • 1 huevo batido.
  • Orégano, aceite, pimienta y sal.

Si usamos masa de hojaldre congelada, hay que sacarla más o menos 20-25 minutos antes y dejar que se descongele a temperatura ambiente. Cuando podamos manejarla, es que ya estará lista. Si es fresca, nos ponemos con la masa directamente.

Forramos la bandeja del horno con papel de horno o vegetal y extendemos la masa en la bandeja. Con un cuchillo, seguimos la forma de la masa, como dibujando un cuadrado y sin cortar, dejando un espacio en los bordes, de unos 3-4 cm.

Precalentamos el horno a 200ºC.

Cortamos en rodajas finas el tomate y troceamos el queso de cabra al gusto.

Repartimos las virutas de jamón por toda la masa, sin poner en los bordes que hemos dejado. Añadimos las rodajas de tomate y por último los pedacitos de queso de cabra y repartimos todo bien por la masa. Salpimentamos, regamos con aceite y ponemos un poco de orégano.

Batimos un huevo y pintamos los bordes del hojaldre.

Introducimos la bandeja en el horno y lo dejamos hasta que veamos que haya subido y esté dorado el hojaldre, aproximadamente 10-15 minutos, aunque yo lo hago siempre a ojo 😉

¡Y ya tendríamos la cena, la comida o el tupper listo!

Huevos estrellados con jamón, para días amorosos.

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Cómo nos gusta este plato. Cuando salimos a cenar o comer fuera, si este plato está presente en la carta, nos lo pedimos casi siempre, por no decir siempre.

Mi devoción por el jamón es conocida por mi entorno. Me súper chifla. Creo que podría estar comiendo jamón a todas horas, eso sí, del bueno, que yo soy muy fina para estas cosas  😛

En mi opinión, no es un plato apto para tupper, ya que la gracia es que el huevo esté poco hecho y la yema se deshaga cuando mezcles las patatas con el huevo y el jamón. Si nos lo llevamos para el tupper, tendríamos que calentarlo, con lo que la yema se haría y ya no estaría tan cruda, pero bueno, una opción sería llevar los ingredientes separados y calentar solo las patatas. Una vez calentadas, poner el jamón por encima y el huevo. Eso sí, no sería lo mismo que recién hecho, of course.

La verdad es que nunca había probado de hacer este plato en casa. No sé porqué, ya que es fácil no, lo siguiente.

Lo clasifico en días amorosos porque sé que a mi niño le encanta y lo hice pensando en él. ¡Qué bonito es el amor!

Vamos al lío. 🙂

INGREDIENTES (para 2 raciones):

Para días en los que quieres mimar a quien quieres.

  • 400-450 gr. de patatas fritas congeladas. (yo uso unas del Mercadona, especial horno. Evidentemente, con patatas naturales quedará mejor).
  • 2 huevos grandes.
  • 100 gr. de jamón o paletilla ibérica.
  • Aceite y sal.

Desde que tengo Actifry, siempre la uso para hacer las patatas fritas, porque con una cucharada de aceite, las tienes listas. Y sin ensuciar casi ni salpicar ni usar media botella de aceite para freír en condiciones las patatas. Eso sí, siempre he probado con patatas fritas precocinadas y congeladas. Aún no he probado hacer patatas naturales en Actifry, para saber cómo quedan, pero cuando las pruebe, os cuento.

Pues bien, ponemos las patatas en Actifry (o en una sartén con aceite abundante) y añadimos una cucharada de aceite (sólo en el caso de usar Actifry). Yo lo dejo dando vueltas y cuando veo que están listas, la paro. Se hace enseguida, más o menos 15-20 minutos, dependiendo de cómo te gusten, si tostaditas o no.

Mientras hacemos las patatas, podemos ir haciendo los huevos. Poner en una sartén pequeñita aceite, bastante cantidad. Cuando el aceite esté caliente (es importante), añadir  los huevos, de uno en uno, es decir, primero hacemos uno y después el otro. Dejar en la sartén hasta que veamos que la clara se ha vuelto blanca. No pasa nada si alrededor de la yema no está blanca totalmente. A la yema, no tenemos que echarle aceite caliente como cuando hacemos un huevo frito, la dejamos tal cual. Cuando veamos que la clara está blanca, sacar, reservar y hacer el otro huevo de la misma manera.

Ahora colocar las patatas en el plato, poner el huevo encima y en medio y colocar el jamón alrededor.  ¡Y a comer!

Es un plato sencillísimo de hacer, no tan pensado para el tupper, pero bueno, excepciones siempre se pueden hacer en el blog, que no siempre comemos de tupper. 😉

Espero que os haya gustado!