Espaguetis con almejas y gambitas, para días caprichosos.

espaguetis gambas y almejas

Hoy os traigo una receta que hacía mucho que quería hacer y me rondaba en la cabeza, por eso la clasifico en días caprichosos. Me documenté un poco en internet antes de hacerla, para coger ideas, pero finalmente cómo no, la he hecho a mi manera 🙂

Espero que os guste tanto como a mí. Si os gusta el marisco y el picante, no os defraudará. Y si no os gusta el picante, siempre se puede hacer sin.

INGREDIENTES (para 2-3 raciones):

Para días en los que harías cualquier cosa para conseguir lo que te apetece.

  • 300 gr. de espaguetis.
  • Un puñado de almejas.
  • Un puñado generoso de gambitas congeladas.
  • Peperoncino (o guindilla o cayena en su defecto).
  • 2 dientes de ajo.
  • Aceite, sal y popurri de pimientas.

En una olla, ponemos agua a hervir con una cucharada de sal y un chorrito de aceite. Cuando rompa a hervir, añadimos la pasta y las almejas. Yo en este caso añadí las almejas a la pasta porque es más fácil así y no tenía mucho tiempo y de esta manera no tengo que abrir las almejas en una sartén aparte. Además así, la pasta coge sabor también. Si decidís abrir las almejas en una sartén, os recomiendo que le echéis un chorrito de vino blanco para que estén más sabrosas. Sacar la pasta después de 8-10 minutos, o según las indicaciones del paquete o según cómo os guste a vosotros.

Colamos los espaguetis y reservamos.

En una sartén honda con un chorro generoso de aceite, añadimos los ajos picados, las gambitas, un poco de sal y una pizca de peperoncino (o guindilla o cayena en su defecto). Desde que me trajo mi hermana peperoncino de Italia, no utilizo otra cosa para cocinar cuando quiero dar un toque picante a los platos. Además dura un montón, ya que con un poquito se nota mucho el picante. Doramos hasta que veamos que las gambitas cambian de color, lo que querrá decir que están hechas. Es importante ir removiendo para que no se nos queme el ajo.

A continuación, añadimos la pasta con las almejas y mezclamos todo bien, para que la pasta se mezcle bien con el aceite y el resto de ingredientes.

Cuando esté todo bien mezclado, podemos apagar el fuego y ya tenemos listo nuestro plato. Al servir, yo le eché popurri de pimientas (de Hacendado) y queda súper rico.

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Berenjenas con carne y marisco, para días interminables.

Berenjenas

De pequeña jugaba mucho a adivinar por los sabores de la comida, qué ingredientes llevaba lo que comía.

Un día no hace mucho, probé unas berenjenas con carne que me gustaron mucho. Jugué a adivinar qué llevaba y por los sabores, llevaba algo de marisco. Así que decidí “copiar” la receta, ya que me encantaron. Y la verdad, modestia aparte, es que quedaron muy buenas.

La clasifico esta vez en días interminables porque me encanta la berenjena y esta receta anima a cualquiera después de un día largo.

INGREDIENTES (para 2-3 raciones):

Para días que no sabes cuándo acabarán.

  • 1 berenjena grande.
  • 200 gr. de carne picada de ternera.
  • 15 gambitas cocidas congeladas.
  • 15 mejillones cocidos congelados.
  • 3 palitos de cangrejo (surimi)
  • Queso rallado.
  • Orégano, aceite, sal y pimienta.

Primero de todo, cortaremos la berenjena en rodajas, aproximadamente de medio centímetro o un poco más, añadiremos un poco de sal en cada rodaja y dejaremos reposar en un bol grande o un plato hondo durante 30 minutos, para que suelten el agua que llevan.

En un cazo con agua hirviendo, coceremos las gambitas y mejillones hasta que estén hechos. Una vez hechos, los pasaremos por la picadora junto con los palitos de surimi cortados en trozos y reservamos.

Precalentamos el horno a 180ºC.

A continuación, en una sartén con un chorrito de aceite, añadimos la carne picada y salpimentamos. Cuando la carne vaya cogiendo color, añadimos la mezcla de marisco picado y mezclamos todo bien. Removemos y cuando esté listo, retiramos del fuego y reservamos.

Ahora secamos las rodajas de berenjena con papel de cocina, para quitar un poco la sal y agua sobrantes. Colocamos papel de horno en la bandeja del horno y ponemos las rodajas de berenjena. Las regamos con aceite y dejamos en el horno unos 12 minutos o hasta que veamos que estén hechas.

Pasado este tiempo, sacamos la bandeja y colocamos encima de cada rodaja un poco de la mezcla de carne que hemos hecho anteriormente. Espolvoreamos con queso rallado y orégano y metemos nuevamente en el horno hasta que se funda el queso.

Yo en esta ocasión usé dos tipos de queso. Mezcla de queso rallado y queso parmesano en polvo, así que podéis usar el queso que más os guste.

Risotto de gambas y calabacín, para días creativos.

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Hoy os traigo una receta improvisada de las mías 🙂

En casa nos gusta mucho el arroz (como no) y antes de irnos de vacaciones ya nos quedaban poquitas cosas en la nevera, con lo cual, hice lo que pude con lo que tenía.

Rebuscando en el congelador y en la nevera, encontré unas cuantas gambitas peladas y tenía también un calabacín que se pondría malo si no lo usaba ya.

Y me salió esta receta tan buena.

¡Espero que os guste!

INGREDIENTES (para 3-4 raciones):

Para días apañados.

350 gr de arroz redondo.

1 calabacín.

150-200 gr. de gambitas congeladas.

1 vasito de vino blanco.

1 litro de caldo de pescado.

Queso parmesano en polvo.

Aceite, sal, pimienta y orégano.

Primero ponemos a hervir las gambitas en un cazo con agua. Cuando rompa a hervir, metemos las gambas, dejamos unos minutos hasta que veamos que están más o menos hechas (cuando se vuelven más blancas) y retiramos. Reservamos el agua donde hemos cocido las gambas.

Cortamos el calabacín en pequeños dados.

En una paellera con un chorrito de aceite, añadimos el calabacín con un poco de sal y pimienta y removemos. Tras 5 minutos, añadimos las gambitas y removemos unos minutos más.

A continuación, añadimos el arroz y doramos y mezclamos bien. Cuando esté todo bien mezclado, ponemos el vaso de vino blanco y subimos el fuego para que reduzca. Una vez casi reducido el vino, añadimos el caldo de pescado y 1 vasito del agua donde hemos hervido las gambas, cubriendo lo justo el arroz y vamos removiendo muy frecuentemente, para que quede esa textura cremosa del risotto. A medida que vamos removiendo y se nos va acabando el caldo, vamos añadiendo más y continuaremos mezclando.

Tras unos 20 minutos removiendo, el arroz estará listo. Añadimos el queso parmesano en polvo y mezclamos bien. Gracias al queso conseguiremos que esté aún más cremoso.

Finalmente rectificamos de sal y pimienta y añadimos el orégano. ¡Y listo!

Fideuá, para días “que vuelva el verano”.

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¡Ya estoy de vuelta!

Después de unas merecidas vacaciones, vuelvo a la carga con nuevas recetas. 🙂

Hoy os traigo una receta rica rica. El típico plato de domingo (junto con la paella). Una receta que siempre apetece y que es ideal tanto para comer en casa directamente o para el tupper.

Y con lo que me gustan las gambas y el marisco en general, este plato me encanta.

Lo he clasificado en Días “que vuelva el verano”. Ya sé que estamos en verano ahora mismo y no lo echamos de menos, pero esta receta se come todo el año (al menos en mi casa), y es un plato con sabor a verano y con olor a mar 😛 Y si la comemos en invierno, seguro que nos recuerda al veranito…

INGREDIENTES (para 4-5 raciones):

Para días domingueros y veraniegos.

  • 500 gr. de pasta fideuá.
  • 8-10 gambas o gambones.
  • 1 sepia limpia.
  • 150-200 gr. de almejas.
  • 2-3 tomates maduros.
  • 1 vaso de vino blanco.
  • 1 litro de caldo de pescado. Yo usé el de Gallina Blanca, que viene en brick.
  • Aceite, sal y pimienta.

Primero preparamos todos los ingredientes. Ponemos las almejas en agua con sal. Lavamos y limpiamos las gambas. Yo les corto los bigotes y las patitas un poco. La sepia la cortamos en cuadraditos y rallamos los tomates.

Ahora salpimentamos las gambas y en una paella con un chorro de aceite, las hacemos, para que suelten jugo. Una vez hechas, retiramos y reservamos.

En la misma paella, añadimos las almejas y salteamos hasta que se abran todas, o casi todas, que siempre queda alguna por abrir. Cuando estén abiertas, retiramos y reservamos.

Ponemos en la misma paella el tomate rallado y cuando esté empezando a cambiar de color, más oscuro, agregamos la sepia. Vamos removiendo unos minutos y añadimos la pasta.

Mezclamos un poco y doramos y a continuación ponemos el vaso de vino blanco. Subimos un poco el fuego y dejamos que se consuma un poco el vino, más o menos a la mitad.

Por último, añadimos las almejas y el caldo de pescado. No pongáis todo el caldo de golpe. Cubrimos la pasta con el caldo y dejamos a fuego medio-fuerte, removiendo de vez en cuando para que no se pegue y añadiendo más caldo si es necesario. Yo lo hice con pasta de fideuá gruesa y más o menos son unos 10-12 minutos de cocción, pero si utilizáis fideo fino, son apenas 5-6 minutos.

Una vez lista, añadimos las gambas y dejamos reposar un poco, tapando con papel de cocina la paella.

A mi me gusta acompañarla con un poco de allioli. Mmm…

¡Y ya está lista nuestra fideuá! Espero que os haya gustado.