Fideuá, para días “que vuelva el verano”.

20130629_135904

¡Ya estoy de vuelta!

Después de unas merecidas vacaciones, vuelvo a la carga con nuevas recetas. 🙂

Hoy os traigo una receta rica rica. El típico plato de domingo (junto con la paella). Una receta que siempre apetece y que es ideal tanto para comer en casa directamente o para el tupper.

Y con lo que me gustan las gambas y el marisco en general, este plato me encanta.

Lo he clasificado en Días “que vuelva el verano”. Ya sé que estamos en verano ahora mismo y no lo echamos de menos, pero esta receta se come todo el año (al menos en mi casa), y es un plato con sabor a verano y con olor a mar 😛 Y si la comemos en invierno, seguro que nos recuerda al veranito…

INGREDIENTES (para 4-5 raciones):

Para días domingueros y veraniegos.

  • 500 gr. de pasta fideuá.
  • 8-10 gambas o gambones.
  • 1 sepia limpia.
  • 150-200 gr. de almejas.
  • 2-3 tomates maduros.
  • 1 vaso de vino blanco.
  • 1 litro de caldo de pescado. Yo usé el de Gallina Blanca, que viene en brick.
  • Aceite, sal y pimienta.

Primero preparamos todos los ingredientes. Ponemos las almejas en agua con sal. Lavamos y limpiamos las gambas. Yo les corto los bigotes y las patitas un poco. La sepia la cortamos en cuadraditos y rallamos los tomates.

Ahora salpimentamos las gambas y en una paella con un chorro de aceite, las hacemos, para que suelten jugo. Una vez hechas, retiramos y reservamos.

En la misma paella, añadimos las almejas y salteamos hasta que se abran todas, o casi todas, que siempre queda alguna por abrir. Cuando estén abiertas, retiramos y reservamos.

Ponemos en la misma paella el tomate rallado y cuando esté empezando a cambiar de color, más oscuro, agregamos la sepia. Vamos removiendo unos minutos y añadimos la pasta.

Mezclamos un poco y doramos y a continuación ponemos el vaso de vino blanco. Subimos un poco el fuego y dejamos que se consuma un poco el vino, más o menos a la mitad.

Por último, añadimos las almejas y el caldo de pescado. No pongáis todo el caldo de golpe. Cubrimos la pasta con el caldo y dejamos a fuego medio-fuerte, removiendo de vez en cuando para que no se pegue y añadiendo más caldo si es necesario. Yo lo hice con pasta de fideuá gruesa y más o menos son unos 10-12 minutos de cocción, pero si utilizáis fideo fino, son apenas 5-6 minutos.

Una vez lista, añadimos las gambas y dejamos reposar un poco, tapando con papel de cocina la paella.

A mi me gusta acompañarla con un poco de allioli. Mmm…

¡Y ya está lista nuestra fideuá! Espero que os haya gustado.

Pastel de atún, para días “que vuelva el verano”.

20130323_220619

En verano solemos comer cosas más ligeras y frescas, y sobretodo, platos fríos.

La receta de hoy huele a verano, ya que es un plato frío súper sencillo de hacer. Lo podría haber clasificado en “Días amorosos” también, porque a mi niño le encanta mucho este plato. Hiperventila cuando sabe que lo voy a hacer, aunque a este paso, tendría que categorizar todas las recetas en “Días amorosos”, ya que es mi mayor fan y le gusta casi todo lo que cocino.

Me surgió la idea de hacer esta receta gracias al blog “El rincón de la cerdita”, donde vi su receta de “Pastel vegetal”. La he adaptado un poco pero básicamente es la misma receta.

¡Al lío!

INGREDIENTES:

Para días que saben a verano.

  • 3 láminas de pan de molde rectangulares, yo usé Bimbo enrollados. Si no, podéis usar pan de molde sin corteza, 6 rebanadas en este caso.
  • 10 palitos de cangrejo (surimi).
  • 4 latas de atún.
  • 3 huevos duros.
  • Pimiento de piquillo.
  • Tomate frito.
  • Olivas rellenas.
  • Mayonesa.

En un bol, mezclamos los palitos de cangrejo picados con mayonesa. En otro bol, mezclamos el atún, con el huevo duro picado y el tomate frito. Removemos bien hasta que esté todo bien integrado.

En una fuente, colocamos una capa de pan de molde (o 2 rebanadas en el caso de pan de molde cuadrado) y ponemos una capa con la mezcla de los palitos de cangrejo. Cubrimos con una capa de pan y añadimos la mezcla de atún, huevo y tomate frito. Añadimos otra capa de pan.

Ahora cubrimos todos los lados del pastel con mayonesa. Os podéis ayudar con una espátula o si no, con un cuchillo de untar. Una vez cubierto, decorar por encima con las olivas partidas por la mitad y el pimiento cortado a tiras.

Se puede comer inmediatamente, aunque a mi me supo mejor después de haberlo dejado una noche en la nevera, ya que estaba más jugoso. Me lo llevé en mi tupper, como no, y estaba delicioso (no tengo abuela).

Así quedó el pastel:

20130323_220524

Arroz con gambones y mejillones, para días “que vuelva el verano”.

arroz recortado

Cuando hace frío queremos que vuelva el verano. Y cuando hace calor, queremos que vuelva el invierno. Porque en invierno tenemos mucho frío, y en verano sudamos como pollos.

Las gambas, el pescaíto frito, los caracolillos de vaso, la paella, la fideuá. Platos de verano, de playa, de terracita acompañados con una cervecita fresca o con un tinto de verano, bajo el sol y viendo nuestro alrededor a través de unas gafas de sol.

Me encanta el verano, la playa, el mar, y este plato me recuerda a esos días calurosos en los que sólo pensamos en salir de trabajar y desconectar tumbados en la arena, dándonos un baño o con una caña y su respectiva tapa para acompañar.

Y aunque sea invierno, con este plato me traslado por momentos al tan esperado y ansiado verano. En fin, ya queda menos.

INGREDIENTES (3-4 raciones):

Para los días en los que quieres que sea verano.

  • 350-400 gramos de arroz.
  • 8-10 gambones.
  • 100-150 gr. de mejillón cocido congelado.
  • 2 tomates grandes o 3 medianos.
  • Un poco de condimento para paella. Yo usé el de la marca Triselecta.
  • Sal y pimienta y una pizca de azúcar.

Ponemos a hervir agua en una olla. Mientras, quitamos las cabezas y pelamos los gambones y reservamos.

Una vez hierva el agua, ponemos las cabezas, los gambones pelados y los mejillones. Ir removiendo y controlando y cuando veamos que los gambones ya no son transparentes, sino blancos, los retiramos. Ponemos sal en la olla y dejamos hervir durante 20-30 minutos. Una vez listo, sacamos las cabezas y los mejillones.

Rallamos el tomate y lo echamos en la paellera. Echamos una pizca de azúcar para quitar la acidez del tomate y vamos removiendo. Cuando veamos que el tomate está hecho (se nota cuando cambia ligeramente de color), añadimos el arroz , los gambones y los mejillones. Mezclamos bien, hasta que esté todo bien integrado.

Ahora añadimos el caldo de los gambones y cubrimos. Echamos el condimento para paella. Dejamos 10-15 minutos a fuego fuerte y después unos 10 minutos a fuego lento, removiendo de vez en cuando para que no se pegue y echando más caldo, si es necesario. Ir probando hasta que esté a nuestro gusto. Hay que pensar que siempre se hará un poco más de cuando lo estás probando, ya que hay que dejarlo reposar y durante el reposo, se hace un poquito más.

Una vez esté a nuestro gusto, retirar del fuego y tapar con un trapo de cocina o con papel de cocina para que repose, unos 8-10 minutos.

Ya sólo queda servirlo en nuestro tupper. Queda bastante bien tras haberlo congelado, aunque yo prefiero llevarlo de un día para otro. Antes de calentarlo, sacarlo al menos 1 hora antes de la nevera y mezclarlo antes de poner en el microondas. Y si antes de calentarlo vemos que está seco, un truco es coger papel de cocina, mojarlo un poco, colocarlo encima del arroz y, al microondas!

Espero que os haya gustado la receta. 🙂