Albóndigas con salsa de curry, para días creativos.

Albóndigas con salsa de curry, para días creativos.

Hace no mucho tiempo, después de una estupenda sesión de playa, llegamos a casa ya siendo la hora de comer y claro, entre que nos duchábamos y preparábamos la comida, se nos haría tarde si me ponía a cocinar algo laborioso, así que decidí ayudarme con mi Cuisine Companion e hice unas albóndigas en salsa rápido y corriendo.  A mi no me desagradaron del todo, pero aquí el catador profesional que tengo en casa me ponía caras extrañas mientras las comía.

Conozco sus muecas, sus caras y sus expresiones. Sé cuando algo le encanta y sé cuando algo no. Y es extremadamente efusivo, tanto si es malo como si es bueno, así que no me costó mucho entender que a las albóndigas les faltaba algo. Si es que lo tengo mal acostumbrado y cuando algo no me sale tan bien, lo nota. Eso sí, tengo que reconocer que no sé aceptar muy bien las críticas, de hecho admito que casi todas las acepto mal. Así que entiendo a mi catador, que el pobre pensará, “como le diga la verdad, me mata” 😛 Intenté indagar en qué me había equivocado, pero mi Mixto no me sabía decir muy bien el que, así que desistí en averiguar más.

Claro, yo ya me había quedado con el run run en la cabeza. No paraba de darle vueltas al por qué, al qué estaba mal en la receta. Soy muy muy cabezota así que empecé a trazar un plan infalible para que mis próximas albóndigas tuvieran una puntuación excelente por parte de mi catador profesional, mi Mixto.

Y pensé en algo que le encantara. Pero que no fuera salsa de tomate, ya que siempre las hago con tomate y quería cambiar e innovar un poco dentro de mi repertorio de platos. ¡Y voilà! Ya lo tenía: la salsa de curry.

En el blog ya publiqué una receta con curry, riquísima: Pollo al curry, para días amorosos. Si no la habéis probado aún, tenéis que hacerlo algún día porque queda muy buena. Y para el tupper es ideal. Si os lo lleváis en tupper, os recomiendo que uséis pollo deshuesado o pechuga, ya que así será más fácil de comer. Si es en casita, pollo troceado.

Con el plan perfecto en mente, me fui a la carnicería a la que voy ahora (MORENO, Calle Bassegoda, 12, Barcelona) donde preparan unas albóndigas buenísimas, me pasé por el supermercado chino a por leche de coco y con las verduritas que tenía en casa, me puse manos a la obra con esta receta.

Quería hacer mención en este post del mini- curso de Jackie Rueda que he estado haciendo esta semana sobre blogs, #bloggingabc, el cual me está dando muchas ideas y pautas para seguir con aún más ilusión de la que ya tengo con el blog. Lo imparte Anna de Fácil y Sencillo . Espero poder poner en práctica todos los consejos y pautas que nos han dado en este curso. Y también agradeceros vuestra fidelidad por leerme cada semana. Sin vosotr@s no sería lo mismo. ¡Mil gracias!

Y dicho esto, vamos a por la receta 🙂

INGREDIENTES (Para 2 raciones):

Para mis días cabezotas.

  • 8 albóndigas.
  • Harina.
  • 2 dientes de ajo.
  • Jengibre fresco, más o menos la misma cantidad que el ajo.
  • 1 cebolla grande.
  • 2 zanahorias.
  • 2 cucharadas de curry en polvo.
  • 400 ml. de leche de coco.
  • Aceite y sal.
  • Patatas para acompañar

Picamos el ajo y el jengibre por un lado, y la zanahoria y la cebolla por el otro. Yo lo hice con la picadora, pero lo podéis hacer a mano también. Si lo hacéis a mano, la zanahoria y la cebolla os recomiendo que la ralléis.

En una sartén honda añadimos un chorro de aceite y sofreímos el ajo y el jengibre con un poco de sal. Después de unos minutos, añadimos la cebolla y la zanahoria y dejamos en el fuego, removiendo de vez en cuando hasta que esté toda la verdura hecha.

Mientras se pocha la verdura, enharinamos las albóndigas, sacudiéndolas un poco después para eliminar el exceso de harina. En una sartén con abundante aceite, las freímos. Con que queden doraditas es suficiente, no hay que hacerlas del todo ya que las acabaremos de hacer junto con la salsa.

Una vez fritas las albóndigas, las añadimos a la verdura junto las dos cucharadas de curry y rectificamos de sal. Removemos un poco para que se tueste el curry. Ahora toca poner la leche de coco. La agregamos y removemos bien. Tapamos y dejamos a fuego lento unos 15 minutos y servimos.

Yo en este caso las acompañé con unas patatas cortadas tipo bravas y hechas en Actifry. Las podéis acompañar también con arroz basmati, que quedaría estupendo también.

¡Espero que os haya gustado la receta!

Brownies de Nutella y chips de chocolate blanco, para días en los que faltan horas.

Brownies de Nutella

Esta semana os he preguntado en la página de Facebook de Tupper’s Moment qué preferíais para el próximo post y la respuesta no ha podido ser más clara. ¡Ha ganado el dulce por goleada!

Y la verdad es que no me extraña, porque sólo ver la foto de este Brownie, empiezo a salivar más de lo normal, mi estómago empieza a decir que quiere lo que mis ojos ven y ya no voy a poder parar de pensar en ello hasta que me coma uno. O dos. El único problema que tengo (o ventaja, según se mire) es que no tengo ninguno hecho, así que tendría que ponerme a hacerlos. Y a mi Mixto no le gusta nada nada el olor que desprende lo que esté horneando cuando se trata de repostería, así que no puedo hornear nada cuando él está en casa, porque le da mucho mucho asquito ese olor tan rico que te viene cuando estás haciendo un pastel, unos cupcakes, un bizcocho o un brownie. Ya sé qué estáis pensando, que no puede ser verdad que no le guste ese olor, pero sí, es verdad, os lo aseguro. Así que horneo cuando él no está. Y hoy está, así que me tendré que aguantar 😛

La receta la vi en el blog de mi querida Alma, Objetivo: Cupcake Perfecto. La adoro. Todas sus recetas salen perfectas, al menos las que he probado, que no son pocas. Básicamente todos los cupcakes que he hecho hasta ahora, son gracias a su libro. Podéis ver la receta aquí. Yo en lugar de poner chips de chocolate negro puse de chocolate blanco, porque compre un paquetito grande y hay que gastarlo.

Cuando hice la primera tanda, se me acabaron las existencias de Nutella en casa. Los hice para llevar al trabajo, y me llegó para hacer 7, justo para las personas de mi Departamento. Pues bien, cuando los lleve al trabajo, hubo alguien que se quedó sin, porque no conté con él ya que no suele andar por la ofi y claro, me pidió que si por favor, podría hacerle uno otro día. Le dije que sí, porque la verdad es que se tarda nada y menos en hacer esta receta. Y el finde me puse en un momento y le llevé su brownie el lunes próximo.

Cuando descubráis lo fácil que es hacer esta receta, no vais a evitar hacer una tanda cada semana. Os aviso.

INGREDIENTES (para 3 brownies grandes o 8 individuales):

Para días en los que vas súper liad@ pero tu cuerpo te pide algo dulce.

  • 280 gr. de Nutella
  • 2 huevos.
  • 100 gr. de harina.
  • Una pizca de sal.
  • 30 gr. de chips de chocolate blanco.

Utensilios:

  • Molde de cupcakes o muffins metálico o de silicona.
  • Cápsulas de papel. Yo usé varias éstas éstas y éstas.
  • Cuchara para helado grande.

Precalentamos el horno a 180ºC.

En un bol, mezclamos todos los ingredientes menos los chips de chocolate. Yo usé una lengüeta de estas tan útiles.

Una vez mezclado, añadimos los chips de chocolate apartando un puñadito, y removemos para que se repartan bien.

Colocamos las cápsulas en el molde. Con la ayuda de una cuchara de helado grande, repartimos la mezcla en los moldes.

Por encima de cada brownie, añadimos chips de chocolate blanco.

Ponemos en el horno 12 minutos, si os gustan más deshechos por dentro, o unos minutos más, de 14 a 15 si os gustan más hechos.

A mi personalmente me gustan deshechos, así que los puse 12 minutos.

Os dejo más fotitos de cómo quedaron. Ideales para alegrarte el día, para alegrar el día a los demás o simplemente, como postre de tu tupper de cada día. ¡Espero que los disfrutéis como los he disfrutado yo, mis compis en la ofi, mi Mixto y mi Miguel!

Brownies de Nutella

Brownies de Nutella

 

 

Bizcocho dos chocolates, para días caprichosos.

Mientras preparo el post serio de esta semana, os dejo la fotoreceta que subí estos días en Cookbooth (sí, lo sé, soy pesadísima con esta app, pero es que me encanta).

BIZCOCHO DOS CHOCOLATES

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¿Qué quiere decir dos chocolates? Sencillamente que el bizcocho es de chocolate con chips de chocolate blanco y encima tiene cobertura de chocolate fondant blanco. ¡Sí, sí…CHOCOLATE BLANCO!  Y sí, cuando escribo en mayúsculas es que estoy gritando de la emoción 🙂

Os dejo más fotitos para que se os haga la boca agua y salivéis todos un poquito:

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Yo me como un trozo y ya quiero otro, pero antes hago un juramento conmigo misma para sólo coger un trozo, porque si no, ya no quedaría bizcocho en casa. A ver cuánto dura…

Este fin de semana subo la receta que toca. De momento, va ganando el dulce en la encuesta que os hice en Facebook. Aún podéis votar aquí.

¡Qué acabéis de pasar una buena semana!

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Pollo con salsa teriyaki, para días amorosos.

Pollo con salsa teriyaki, para días amorosos

A estas alturas ya todos sabéis lo que nos gusta la cocina oriental, tanto la china como la japonesa, aunque, sinceramente, en Barcelona es más fácil encontrar un buen restaurante japonés que un buen restaurante chino.

Mis papis son chinos y por suerte, mi madre de pequeña nos cocinaba muchas cosas ricas y chinas de verdad (no los platos que solemos encontrar en los típicos restaurantes chinos de barrio que luego realmente, si vais a China algún día, no los encontraríais) sino platos caseros de verdad.

En el blog tenéis alguna que otra receta, las cuales pongo siempre el tag de comida china, por si queréis chafardear. Con esto quiero decir que para mi comida china no es la misma comida que solemos imaginar cuando nos hablan de este tipo de comida.

Mi compañera Sílvia de Kuinetes publicó hace poco un post muy rico de un plato que solemos encontrar en los restaurantes chinos de aquí, el famoso Pollo con almendras. Sólo tenéis que ver las fotos para ver lo bien que le quedó. Me gustó mucho el post porque me sentí muy identificada con ella, con los restaurantes chinos típicos que siempre tienen nombres muy parecidos, muralla china, la gran muralla y ese tipo de nombres y donde el color rojo predomina en la decoración tanto interior como exterior del local, y también por lo que explica de la comida para llevar que todos hemos pedido alguna vez para que nos lleven a casa. Pues bien, yo, al igual que ella, he dejado de pedir comida china para llevar, porque las últimas veces que hemos pedido, nos ha defraudado bastante. Será que me he vuelto fina o sibarita 😛

La receta de hoy creo que cuadra más dentro de la cocina japonesa, pero bueno, os explico mi experiencia en cuanto a la comida china que es la que me toca más de cerca y porque, exceptuando el sushi y otras especialidades japonesas, en mi opinión la comida japonesa y china comparten muchos platos, que dependiendo del tipo de cocina se llaman de una manera u otra, por ejemplo las gyozas, que en la cocina china sería lo mismo pero llamado de otra manera kuo tiè (no sé si lo escribo bien, ya sabéis que soy medio china, no china total :P). Es mi opinión porque seguro que si entramos en tecnicismos alguna diferencia habrá así que por favor, que no me mate nadie ni se sienta ofendido.

Ya había hecho varias veces esta receta tomando como base una receta que aparece en uno de los recetarios de mi adorada Actifry. La primera vez la hice con Actifry. Quedó bien pero algo fallaba, así que la segunda vez que hice la receta, la hice convencionalmente, en una sartén honda de toda la vida. Y queda mejor, más rico y más jugoso. Y todas las veces la he hecho con ternera, no con pollo, pero en esta ocasión venía mi Mari (mi suegra) y es alérgica a la ternera y al cerdo, por lo que adapté esta receta para que ella la pudiera comer.

Mi Mixto es fan fan de esta receta. Ya sabéis cómo se pone cuando algo le gusta. Él se denomina personalmente, “catador oficial” de todo lo que cocino y hay recetas que le gustan especialmente. Ésta es una de ellas. De allí que la clasifique en Días amorosos.

No me enrollo más y ya voy al lío, tranquil@s 🙂

INGREDIENTES (para 4 raciones):

Para días en los que quieres sorprender a tu suegra y cuñada.

  • 4 pechugas de pollo.
  • 1 pimiento rojo.
  • 1 pimiento verde.
  • 1 cebolla.
  • 1 zanahoria.
  • Un trocito al gusto de jengibre fresco (no vale en polvo).
  • 1 diente de ajo pequeño.
  • 4-5 cucharadas de salsa Teriyaki.
  • 1 cucharada de sésamo.
  • 1 cucharadita de Maicena.
  • Caldo de pollo.
  • Aceite de sésamo.
  • Sal y pimienta.

Preparamos el pollo quitando la grasa y cortándolo en trozos alargados o cuadrados, como queráis, y salpimentamos.

Limpiamos las verduras y las cortamos todas en tiras, cortando la cebolla en juliana y las zanahorias en bastoncitos no muy gruesos, para evitar que quede dura.

En una sartén con un chorro de aceite de sésamo, ponemos las verduras y añadimos sal. Dejamos que se hagan removiendo de vez en cuando. Cuando veamos que están casi hechas, añadimos el caldo de pollo cubriendo las verduras.

Mientras tenemos las verduras al fuego, en un mortero machacamos el jengibre con el ajo. En un bol aparte, añadimos la salsa teriyaki y mezclamos con el jengibre y el ajo. Removemos bien y añadimos a las verduras. Ponemos también la cucharada de sésamo.

En un vasito con un poco de agua, ponemos una cucharadita de maicena y mezclamos bien. Añadimos a la sartén y removemos bien.

Tapamos y dejamos en el fuego hasta que veamos que el pollo esté hecho, removiendo de vez en cuando.

Como acompañamiento, nada mejor que un poco de arroz basmati.

En mi opinión, es una de las mejores recetas para llevar en el tupper. Yo suelo llevarme el pollo en un tupper y el arroz en otro y para calentarlo, lo caliento por separado, poniendo (como ya os he comentado alguna vez) una servilleta mojada encima del arroz. Para comérmelo, voy poniendo arroz en el tupper del pollo y lo voy mezclando. ¡Delicioso!

Pollo con salsa teriyaki, para días amorosos

Arroz con salchichas al horno y tomates varios, para días interminables.

Arroz con salchichas al horno con tomates varios, para días interminables.

No sé cuándo podré publicar este post, pero ahora, mientras lo escribo estoy inmersa en uno de esos días que nunca acaban. ¡Lunes tenía que ser! Aunque a mi normalmente los lunes, no me suelen pasar factura, al contrario, vuelvo con las pilas cargadas y con energía a tope, pero hoy, no me preguntéis por qué motivo, se me está haciendo larguísimo el día.

Supongo que es porque he pasado un fin de semana lleno de emociones y fantástico y porque fuera hace un solazo el cual yo me estoy perdiendo, y porque hoy toca que sea un día interminable.

Por otra parte, si no existieran este tipo de días, no llenaría nunca mi momento “Días interminables” 😛

Esta receta la vi en Directo al Paladar, uno de mis blogs preferidos en cuanto a recetas. La receta la podéis ver aquí.

Como podéis ver y para no variar mucho, la receta la adapté un poco a mi gusto, añadiéndole arroz, ya que solo salchichas con tomate me parecía poco (soy de buen comer) y no quería hacer patatas como acompañamiento porque habíamos comido ya patatas muy recientemente, así que decidí mezclarlo con arroz y así quedó.

Es una receta deliciosa (cómo no, cómo no lo va a ser llevando tomates…) y súper aromática. Estoy segura que os encantará.

INGREDIENTES (Para 2-3 personas):

Para días en los que ves muy muy lejos estar tumbadit@ en tu cama, sobre tú almohada y tapadit@ hasta arriba.

  • 6 salchichas frescas de pollo.
  • Tomates varios. Yo puse tomates en rama, pera, cherry y raff.
  • 1 vaso de arroz largo.
  • Peperoncino o guindilla o cayena en su defecto.
  • Orégano.
  • Hierbas provenzales.
  • Aceite de oliva y sal.
  • Tomillo.

Precalentamos el horno a 190ºC.

Lavamos bien todos los tomates y cortamos por la mitad, en cuadraditos y podemos dejar alguno entero también, sobre todo los cherrys. Los distribuimos en una fuente para horno y los regamos con aceite de oliva, añadimos sal y nuestras hierbas aromáticas. En mi caso, no tenía ninguna fresca, así que usé las secas. Puse tomillo, orégano y hierbas provenzales. Últimamente, tengo muchas ganas de tener mis plantitas de hierbas y le estoy dando muchas vueltas. A ver si me cambio a un piso con balconcito y me pongo a ello 🙂

Cortamos cada salchicha en 4 o 5 trozos, dependiendo del tamaño. Es importante que se usen salchichas frescas de carnicería, porque os quedarán mucho mejor. Evidentemente, se puede usar cualquier tipo de salchicha, pero cómo es lógico, el sabor no será el mismo. Ya sabéis que ya no compro carne envasada. Ahora, todas las semanas o cada dos, excursión a la carnicería del barrio, que me encanta.

Una vez cortadas las salchichas, las añadimos a la fuente con los tomates. Ponemos un poco (o mucho según os guste) de peperoncino o cayena o guindilla, y mezclamos todo bien. Introducimos en el horno durante 20 minutos, removiendo más o menos a los 10 minutos, para que se hagan todas las salchichas bien.

Mientras se hacen las salchichas, nos ponemos con el arroz. Ponemos agua en un cazo o olla y cuando rompa a hervir, añadimos el arroz durante el tiempo indicado en el paquete. Escurrimos y reservamos.

Cuando tengamos las salchichas listas, sacamos la fuente del horno, añadimos el arroz blanco y removemos bien. Si vemos algún tomate entero o medio entero, lo chafamos con la cuchara, para que suelte su jugo y se mezcle con el arroz. Servimos en el tupper o en nuestro plato, y listo.

¡Qué tupper más rico tenemos para el día siguiente! Creo que me voy a poner a hacer de nuevo esta receta, porque está tan buena y huele tan bien, que sólo pensar en ella, empiezo a salivar sin parar.