Pescado con salsa de soja y cebolla, para días “cuando era niñ@”.

Pescado con salsa de soja y cebolla, para días "cuando era niñ@"

Hoy os traigo una receta muy de casa. Cualquier cosa cocinada de esta manera me recuerda a cuando era pequeña, ya que en mi casa se cocinaba mucho así y en general, es muy típico en la cocina china.

Es una manera de cocinar muy versátil, pega con todo ya sea carne o pescado e incluso creo recordar que en mi casa se hacía con huevos fritos también.

Ya escribí un post con la misma receta pero en carne, concretamente con chuletas de cerdo. Podéis ver la receta aquí.

Espero que os guste tanto como a mi y os animéis a probarla.

INGREDIENTES(para 2-3 raciones):

Para días en los que añoras los platos que te hacía tu madre de pequeña.

  •  1 filete de perca de unos 700-800 gr. (o de cualquier pescado blanco, por ejemplo panga).
  • 1 cebolla grande.
  • Salsa de soja.
  • Aceite, sal, azúcar, pimienta negra y agua.

Cuando compréis el pescado en la pescadería, pedirle al pescater@ que os corte el pescado como si fuera para rebozar, en láminas pequeñas. Si lo compráis entero, podéis cortarlo vosotros mismos en casa.

Cortamos la cebolla en juliana.

En una sartén honda con una cucharada de aceite, añadimos la cebolla y un poco de sal. Dejamos unos minutos removiendo de vez en cuando y añadimos salsa de soja al gusto y una cucharada de azúcar. Yo añado bastante salsa de soja, para que coja más sabor y color, pero os recomiendo que la añadáis poco a poco, para no pasaros y que esté demasiado salado, ya que la salsa de soja engaña mucho. Vamos removiendo hasta que veamos que la cebolla esté hecha.

Ponemos pimienta negra en los trozos del pescado.

Ahora añadiremos un vaso de agua a la sartén y pondremos el pescado con cuidado, para que no se rompa. Probamos un poco de sabor y si vemos que falta salsa de soja, añadimos un poco más. Tapamos y dejamos a fuego medio durante 10 minutos, comprobando de vez en cuando y removiendo con cuidado, para no romper el pescado.

Transcurridos los 10 minutos, probamos el pescado para ver si está hecho a nuestro gusto y si no, lo dejamos unos minutos más. Calculo que son 10 minutos, pero como sabéis yo todo lo hago a ojo y con un tenedor en la mano para ir probando, así que la mejor manera de saber el tiempo exacto, es con la técnica del tenedor 😛

Para servir en el plato o en el tupper, primero colocar los trozos de pescado con la ayuda de alguna espátula plana y con cuidado, para evitar romper el pescado y luego añadir la cebolla y la salsa por encima. ¡Y listo!

Almejas al cava, para días “me como el mundo yo solit@”.

almejas al cava

Ayer decidí hacer esta receta porque necesitaba energías ya que hoy tenía una cursa, mi primera cursa, y me apetecía algo rico y que me diera fuerzas. Evidentemente comí algo más que este plato, que si no me hubiese quedado con hambre, una lubina al vapor con arroz basmati de acompañamiento, pero aún así, teníamos sitio para estas almejas, ya que quedan riquísimas. Y por eso la he clasificado en esta categoría.

La verdad es que nunca las había hecho así, pero aprovechando que tenía cava en la nevera, decidí probar.

No es una receta para tupper, pero hoy, voy a hacer una excepción 🙂

INGREDIENTES (para 2 raciones):

Para días en los que necesitas energías extras.

  • 500 gr. de almejas.
  • 1 cebolla mediana.
  • 1 vasito y medio de cava.
  • Aceite, sal y pimienta blanca.

20 o 30 minutos antes de empezar a cocinar, poner las almejas en remojo en agua con sal, para que suelten la posible arenilla que tengan. Pasado este tiempo, escurrir y reservar.

Cortar la cebolla en juliana.

En una sartén con un chorrito de aceite, poner la cebolla con un poco de sal y rehogar. Cuando veamos que la cebolla está pochada, añadir las almejas y remover un poco. Rectificar de sal y añadir un poco de pimienta blanca.

A continuación, vertimos el cava, subimos el fuego al máximo y tapamos. Vamos removiendo de vez en cuando y cuando veamos que todas las almejas (o casi todas, ya que siempre queda alguna sin abrir), apagamos el fuego y listo.

Y ya tenemos la receta hecha. Es súper fácil de hacer, así que os animo a hacerla y que me contéis el resultado 😉

Hummus, para días amorosos.

Hummus, para días amorosos

Cerca de casa donde vivía antes con mis hermanas, hay un restaurante libanés que nos encanta. Se llama Liban y está muy bien calidad-precio y son súper amables. Yo ya no voy tanto porque no vivimos ya tan cerca, pero mis hermanas siguen yendo bastante ya que está al ladito de casa y en esos días que te da pereza cocinar, siempre va bien tener un restaurante bueno y barato cerca.

Pues bien, creo que de aquí surgió mi gusto por esta receta, ya que a mí no me han gustado nunca los garbanzos, aunque ahora he de reconocer que ya me he quitado la manía que les tenía y puedo afirmar que ya me gustan. Y encima en este restaurante lo hacen rico rico el hummus, y cada vez que lo probaba aquí, me gustaba más.

Y cómo no, tenía que buscar alguna receta por internet para poder hacerlo yo misma en casa, y encontré esta. He seguido todos y cada uno de los pasos y he usado todos los ingredientes excepto el tahini, que no tenía y me daba pereza hacerlo. Aunque en esta receta explica cómo se hace y parece fácil.

Clasifico esta receta en Días amorosos porque a mi chico le encanta esta receta y cada vez que la hago, monta una fiesta 😛

INGREDIENTES (para 3-4 raciones):

Para alegrar a quienes más quieres.

  • 1 bote de 400 g de garbanzos cocidos.
  • 2 cucharaditas de comino molido.
  • Una cucharadita de canela en polvo
  • Un poco de agua, dependiendo de cómo quieras de densa la crema.
  • Un diente pequeño de ajo.
  • Sal y pimienta negra.
  • 1 cucharadita de pimentón dulce o picante (yo uso siempre picante).
  • 1 ramita de cilantro.
  • 100 ml de aceite de oliva.
  • El zumo de medio limón.

Escurrimos los garbanzos y los pasamos por agua, como si los laváramos, hasta que dejen de soltar espumilla.

Exprimimos el limón con la ayuda de un colador pequeño, para que se quede la pulpa y nos quedemos sólo con el zumo.

Lo ideal para esta receta es usar una batidora de vaso, pero si no tenéis, lo podéis hacer también con una batidora de varillas.

Una vez escurridos, los ponemos en la batidora o en el recipiente donde vayamos a batirlos si usamos la batidora de varillas. Añadimos el resto de ingredientes: el zumo de limón, el comino, la canela, el ajo, sal y pimienta negra al gusto, el pimentón, el cilantro (sólo las hojas) y el aceite de oliva.

Lo que hago siempre es batirlo todo primero y cuando este todo bien batido, miro cómo ha quedado de textura y si ha quedado muy densa, le echo un poco de agua. Este es mi truco porque no siempre le echo el mismo agua, siempre depende de cómo quede al batirlo.

Para servirlo, lo ponemos en un plato o tupper y lo que hago siempre es hacerle como un hueco en medio y añado aceite de oliva, como si fuera una piscinita, y también un poco por el resto del hummus. Una vez añadido el aceite, finalizamos espolvoreando pimentón.

Cuando hice esta receta para colgarla en el blog, tenia por casa unos hojaldres, así que decidí rellenarlos. Quedan ricos ricos:

2013-11-17 13.41.17¡Espero que disfrutéis de este plato!