Costillitas a la barbacoa, para días en los que faltan horas.

20130702_140935

Hoy os traigo una súper receta fácil fácil, en la cual el reto es escribir más de 3 o 4 frases para explicarla, por eso la clasifico en este momento, ya que es sencilla de hacer y aunque el tiempo de cocción es de unos 30 minutos, mientras se hace en el horno, podemos aprovechar y hacer otras cosas.

¡Manos a la obra!

INGREDIENTES (para 2-3 raciones):

Para días en los que te falta tiempo para todo.

  • 500 gr. de costillitas de cerdo troceadas.
  • Salsa barbacoa. Yo usé de la marca Hunt’s. Es absolutamente deliciosa esta salsa. Tenéis que probarla.
  • Sal .

Precalentamos el horno a 180ºC.

En un plato hondo o un bol grande, ponemos las costillitas, añadimos sal y ponemos abundante salsa barbacoa. Mezclamos bien para que quede todo bien impregnado. Cuanta más salsa, mejor 🙂

Ponemos las costillitas en una fuente para horno y horneamos durante 25-30 minutos, según el grosor de las costillitas.

Para acompañar, nada mejor que unas patatas. Yo las acompañé de patatas fritas al orégano.

¡Fácil, sencillo y riquísimo!

Chuletas de cerdo con cebolla y salsa de soja, para días “cuando era niñ@”.

20130729_210734

Os preguntaréis por qué clasifico esta receta en Días “cuando era niñ@” si no es una receta típica para niños.

Pues bien, esta receta la hacía mi madre en casa y con el tiempo, cuando ya no vivíamos con ella, una de mis hermanas “se especializó” en este plato, así que me recuerda mucho a casa y a mi infancia.

Es fácil de hacer y queda muy bueno. Qué voy a decir yo… Espero que os guste 🙂

INGREDIENTES (para 2 raciones):

Para días en los cuales añoras tu infancia.

  • 4 chuletas de cerdo.
  • 1 cebolla.
  • Salsa de soja.
  • Azúcar.
  • 1 cucharadita de harina de maíz (Maizena).
  • Aceite, sal y pimienta.

Primero salpimentamos las chuletas y las regamos con salsa de soja en un plato hondo, impregnamos bien y dejamos reposar. Cortamos la cebolla en juliana.

Mientras en una sartén con un poco de aceite, pochamos la cebolla con un chorrito de salsa de soja y una pizca de sal.

Cuando la cebolla esté lista, echamos una cucharada de azúcar y mezclamos bien con la cebolla y la salsa de soja. Añadimos las chuletas a la sartén aparatando la cebolla para que se hagan bien las chuletas. Si queda salsa de soja en el plato, la echamos también.  Echamos un chorro más de salsa de soja  Mezclamos bien. Hay que ir removiendo para evitar que la cebolla se pegue.

Tras unos 3-4 minutos, damos la vuelta a las chuletas. Esperamos otros 3-4 minutos, añadimos un vasito de agua y dejamos a fuego lento unos 8-10 minutos, dándole la vuelta a las chuletas de vez en cuando.

Por último, si queréis que la salsita quede más espesa, mezclar en un vaso con agua fría una cucharada de harina de maíz, añadir a la salsa y remover, sin apagar el fuego. Una vez veáis que se vuelve espesa, ya podemos retirar del fuego.

Yo personalmente me gusta la salsa tal como queda. Queda bastante líquida, pero es ideal si queremos acompañar las chuletas con arroz blanco, ya que regamos el arroz con la salsa y queda genial.

Risotto de gambas y calabacín, para días creativos.

20130704_140103

Hoy os traigo una receta improvisada de las mías 🙂

En casa nos gusta mucho el arroz (como no) y antes de irnos de vacaciones ya nos quedaban poquitas cosas en la nevera, con lo cual, hice lo que pude con lo que tenía.

Rebuscando en el congelador y en la nevera, encontré unas cuantas gambitas peladas y tenía también un calabacín que se pondría malo si no lo usaba ya.

Y me salió esta receta tan buena.

¡Espero que os guste!

INGREDIENTES (para 3-4 raciones):

Para días apañados.

350 gr de arroz redondo.

1 calabacín.

150-200 gr. de gambitas congeladas.

1 vasito de vino blanco.

1 litro de caldo de pescado.

Queso parmesano en polvo.

Aceite, sal, pimienta y orégano.

Primero ponemos a hervir las gambitas en un cazo con agua. Cuando rompa a hervir, metemos las gambas, dejamos unos minutos hasta que veamos que están más o menos hechas (cuando se vuelven más blancas) y retiramos. Reservamos el agua donde hemos cocido las gambas.

Cortamos el calabacín en pequeños dados.

En una paellera con un chorrito de aceite, añadimos el calabacín con un poco de sal y pimienta y removemos. Tras 5 minutos, añadimos las gambitas y removemos unos minutos más.

A continuación, añadimos el arroz y doramos y mezclamos bien. Cuando esté todo bien mezclado, ponemos el vaso de vino blanco y subimos el fuego para que reduzca. Una vez casi reducido el vino, añadimos el caldo de pescado y 1 vasito del agua donde hemos hervido las gambas, cubriendo lo justo el arroz y vamos removiendo muy frecuentemente, para que quede esa textura cremosa del risotto. A medida que vamos removiendo y se nos va acabando el caldo, vamos añadiendo más y continuaremos mezclando.

Tras unos 20 minutos removiendo, el arroz estará listo. Añadimos el queso parmesano en polvo y mezclamos bien. Gracias al queso conseguiremos que esté aún más cremoso.

Finalmente rectificamos de sal y pimienta y añadimos el orégano. ¡Y listo!